
Te sueño niña,
te sueño.
Te quiero niña,
sólo te quiero.
Tanto, tanto,
que me duele.
Pero no dejaré de quererte.
Eres mi canción,
mi poema,
mi oración.
Y me acuerdo,
mucho niña,
mucho me acuerdo,
de tu bello corazón.
¿Por qué niño,
por qué?
Sencillo.
Eres mi ángel.
El amor de mi vida.
Mi ilusión y mi esperanza.
Mi deseo y convicción.
Caminaré siempre,
si tú quieres,
junto a ti.
Y si no,
recordaré tu sonrisa.
Aquella que tu cara iluminaba
cuando al mirar nuestra estrella
te acercabas.
Y me decías:
--Niño ¡cómo me gustas!
Y yo te besaba.
--Niño, bésame otra vez.
--¡Cuando pase algún cometa!
Tú te reías,
y tu cara apartabas.
Luego, me respondías:
--Hasta que vea un cometa.
En seguida, un cometa que pasaba.
O al menos eso decías,
a la vez que
tus labios a los míos,
deseosos, acercabas.
Te extraño niña,
te extraño.
Aunque no estés
siempre serás mi sol.
Siempre te tendré en mi alma.
Y si me preguntas: ¿por qué?
pues ... porque sí,
porque si no,
no existiría,
no sería yo.
ABG
16 de junio de 2024
Deja un comentario