Procesión

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El paso ocupa la rúa, bailando al son de un tambor. 

La gente en silencio escucha mientras piensa en su oración.

Qué belleza de figura, qué tristeza cuando pasa,

qué sufrimiento transmite, qué grandeza de expresión.

Tantas y tantas gentes, y con tanta devoción, 

y aunque sea ya costumbre,

cada año nuevamente el sentimiento renace,

la gente lo espera, explosiona, llora,

una y otra, generación y generación. 

Este año hasta la luna quiso manifestar su  pesar,

como ya lo manifestó aquel día

que año a año se recuerda

en cada grande o sencilla,

desolada o muy repleta,

anónima o reconocida,

pero siempre muy sentida,

procesión tras procesión.

Procesión del pueblo humilde,

que transmite su creencia con su arte y su pasión.

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de Alberto Blanco González Publicado en Poesía

De nuevo distantes

 

 

Me arropo en la soledad
pero,
en la corta lejanía
me atormenta la distancia,
y por eso siento, y mucho,
lo de:
juntos, y a la vez distantes.

 

31 de marzo de 2019

Bullicio (El sueño de la razón produce monstruos)

El sueño de la razón produce monstruos (Francisco de Goya) Museo del Prado

 

Como una callada ausencia
me desdoblo en el silencio,
busco en el bullicio del alma
el fin de un desasosiego,
que hace algún tiempo resuena
aunque siempre estuvo adentro.
Mis temores no se espantan,
sí que a veces se refugian
en cuevas y nidos viejos.
Son todos bien conocidos
y también muy respetados,
pero siempre combatidos.

De vez en cuando se olvidan
pero,
después de un dormir latente
aparecen como nuevos.
Luego y muy serenamente,
esos temores me dejan,
y puede que un día regresen
como hechos ya realizados
de un acontecer dolido.
Sin embargo y hasta ahora,
he logrado levantarme,
buscando entre mis adentros
la luz del alma escondida.

Esta sociedad espanta
cuando la miras de afuera.
Hay que mirar desde adentro
y salir para comerla.

 

29 de marzo de 2019

Recuerdos de Navidad II

De mi libro “Paisajes interiores”

Navidad con ausencias
de los padres que ya no están,
de los hermanos distantes
que quizá no volverán.

Navidad en mi tierra,
de tímidos “majuelos”,
la de los altos llanos y yermos
y roquedas,
de campos sin arados,
regatos ni arboledas …

Navidad en el campo,
en pueblos de agrios campos,
que con el paso del tiempo
deshabitados se van quedando.

Navidad al fin,
con Nacimiento en la iglesia,
y petición del aguinaldo
por las casas calentitas,
saludando a los paisanos.

Navidad, sin dudarlo,
mágica alegría de los niños,
que los mayores disfrutamos
si conseguimos
en infantes transformarnos.