Feliz momento

Hoy me siento muy feliz.
Tu cercanía contemplo.
Voy caminando hacia ti.
Recuerdo siempre tus versos.
Tú me enseñaste a escribir,
y a leer,
y a contemplar
la vida como un sentir,
un sentir felicidad
al ayudar a un extraño,
extraño que ya no lo es
al minuto de ayudarlo.

Tú me encontraste perdido
después de tanto desastre.
Me brindaste tu mirada,
tu presencia,
tu palabra.
Comprendiste enseguida
aquello que yo anhelaba.
Dedicaste algo de tiempo,
aquel que a tantos les falta,
y me leíste tus versos
sobre guerras y esperanzas.
Entendí que no estaba solo,
que a alguien aún importaba.

Gracias por así ser,
persona desinteresada,
si no es para ayudar a aquellos
que tan mal y mal lo pasan.
Solo por haber nacido
distintos o peculiares
en la mente, o en la raza,
o en el sexo, o religión,
o en regiones
por sus guerras devastadas.
Tierras, lugares y gentes.
Personas sin esperanza.

Por ti hoy me siento feliz.
Estoy escribiendo versos,
que espero hagan sentir
a alguien que tan solo espera
un poquito de mi tiempo,
y que pueda percibir
que también es importante,
como yo también lo fui.
Un instante para alguien.
Para alguien, PARA TI.

La vida es un devenir,
que siempre breve resulta,
de hechos y sentimientos,
por eso valoremos bien
cómo dedicar momentos.

(Poema compuesto para el acto homenaje)

Albert0Blanco
23 de octubre de 2022

Hacia ti

Hace tiempo que pasó,
que los veranos se fueron,
que aquellos besos soñados
se olvidaron y perdieron.

Sin embargo,
hoy que camino hacia ti,
siento el viejo cosquilleo:
aquel, sí,
el que no volví a sentir
tras los veranos aquellos.

Albert0Blanco

Mi chica

Una preciosa mañana.
Con poca gente en la calle.
Un respirar a frescura
al pasear por el parque.
Un regreso de la fiesta
con la chica de la tarde.
Paramos a medio camino,
pedimos dos chocolates.
Después nos dimos un beso.
Seguimos sin decirnos nada,
hasta llegar a tu puerta:
-Adiós, tienes mi teléfono.
Acuérdate de llamarme.
Y no pierdas tu sonrisa,
que la misma te acompañe.

Imposible olvidarme de
esa chica y de esa tarde.
Y del beso de mañana,
del parque y del chocolate.


Albert0Blanco

21 de agosto de 2022

 

Mi ángel

La noche se echa encima. La niebla se posa en las calles. Yo transito solo. No sé adónde ir. Te fuiste muy rápido. Cuánto dolor. Cuánto llanto.

Quizá debería acompañarte. Pero tú no querrías.

Me paro en el bar de la esquina. Está casi vacío. A ti te encantaba este lugar. Te recordaba a París. Y a aquella noche que me encontraste por sus calles. Qué suerte tuve. Andaba perdido. Chapurreaba francés, pero tú, paciente y amable, me acompañaste hasta que nos cansamos de andar. Te convertiste en mi guía, en mi destino, en mi mejor momento jamás por mi imaginado. Después el tiempo se paró. Isabelle, mi amor. No tengo adónde ir. Solo te veo a ti. Siento tu suave voz en mi oreja. Siento tu caricia sobre mi hombro. Tu sonrisa cómplice cuando lloro. Solo tú, tú y yo. Te amo eternamente. Y mucho más, como me decías.

Solo diez meses. Gracias por tanto. Lo último que me dejaste, tu preciosa sonrisa. Estoy solo pero sin miedo. Ahora eres mi ángel y siento que me coges de la mano. Te amo eternamente. Y mucho más.

Albert0Blanco

15 de agosto de 2022


Soneto I

Primer soneto

Versos deseados que empiezo triste
como polvo de ceniza en el viento,
como gota de lluvia en el desierto
y los árboles que tras fuego viste.

Todo por tanto tiempo sin sentirte.
Tiempo de añoranzas y recuerdos,
de palabras enviadas contra viento,
que se escapan como humo sin nutrirte.

Cuando te fuiste sufrí la despedida,
sentí no haberte dicho nunca que,
solo, solo a ti, era a quien yo quería.

Ahora me pillas escribiendo. Lees.
Tu cara, tu sonrisa, tu alegría.
Tu mirada. Te delatan. ¿Me amas? ¿Qué?

 

Albert0Blanco

12 junio de 2022

Basta ya de guerras

¡Qué pena de guerras y violencia! ¡Qué difícil de entender!
Para los mismos de siempre ¡qué fácil de provocar!

Caminando por el campo
en el suelo vi que había
una carta ensangrentada
de 40 años hacía

Era de un paracaidista
de la octava compañía
que a su madre le escribía
y la carta así decía:

Madre anoche en las trincheras
entre el fuego y la metralla
vi al enemigo correr
la noche estaba cerrada

Apunté con mi fusil
al tiempo que disparaba
y una luz iluminó
el rostro que yo mataba

Era mi amigo José
compañero de la escuela
con quien tanto yo jugué
a soldados y a trincheras

Ahora el juego era verdad
y a mi amigo ya lo entierran
Madre yo quiero morir
Ya estoy harto de esta guerra

Madre si vuelo a escribir
tal vez sea desde el cielo
en donde encontraré a José
y jugaremos de nuevo

Si mi sangre fuera tinta
y mi corazón tintero
con la sangre de mis venas
te escribiría «te quiero»

Lara, lara, lara, la (Param, pam, pam)
La-ra, la-ra, la-ra, la-ra (Uh, ah-uh)
Lara, lara, lara, la (Param, pam, pam)
La-ra, la-ra, la-ra, la-ra

Fuente: Musixmatch

Autores de la canción: Tradicional

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