“Banzos”

“BANZOS”

Un día resurgiremos de entre viejos matorrales.

Entre artesas con lavanda renaceremos de nuevo.

Viviremos nuevas vidas,

y de nuevo desearemos ocuparnos de la flor.

Por la ladera del río, quizá solo regato, caminaremos despacio.

Encontraremos la luz que en la noche agradecida ayuda al caminante.

Estaremos ocupados en guerras que lamentar,

y así pasarán de largo las deseadas escenas

con personajes amados en noches de reflexión.

Despreciaremos a gente con la que no coincidimos.

Por la colada se irán los sueños y los deseos,

que el mismo agua de lluvia nos ayudó a crear.

Después, en escalones vacíos, tropezaremos ausentes.

Olvidaremos las tierras que quedarán en barbecho

hasta el final del final.

Con suerte lamentaremos torpezas que ya se fueron,

y entonces por un instante hallaremos el alivio.

Recordaremos el “banzo” de nuestra puerta de entrada,

que nos sirve de maestro y nos hace sonreír.

Nos servirá de recuerdo en las crisis continuadas

como vecinas presentes,

a las que aún no queriendo, las ponemos buena cara.

Mantendremos la esperanza,

a pesar de nuestro enfado, de conseguir mejorar.

Nuestra sonrisa sencilla,

reflejo de gratitud con humildad añadida,

hará que la flor cuidada se muestre hermosa por siempre,

pues siempre renacerá.

Entre artesas con lavanda resurgiremos de nuevo.

Viviremos nuevas vidas,

y de nuevo desearemos ocuparnos de la flor.

Aprenderemos despacio, pero al fin aprenderemos

a superar esos banzos, y poder entrar en la casa

cuya puerta abierta espera, la que nunca se cerró.

ABG

Noviembre 2020

Aclaración: La palabra “banzo” en zonas de Valladolid y zonas de Tierra de Campos se emplea para referirse a un desnivel, especialmente a un escalón. Muy común para referirse al escalón de las puertas de entrada a las casas. Palabra no recogida en el Diccionario de la REA, pero usado ampliamente en ciertas zonas, quizá eso sí, muy concretas. El escritor vallisoletano Miguel Delibes la usó en alguno de sus libros.

Gotas

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En la inmensidad del cielo buscamos nuestra razón.
Aquella gota de lluvia de entre tantos aguaceros.
Aquella pequeña gota, que junto a otras muchas más,
forman ese rocío. Leve, pasajero, casi invisible.
Rocío que refresca la mañana.
Mientras,
el madrugador amante, al despertar de su sueño,
al recorrer el camino, piensa.
Hoy, por fin, se ha hecho real.
Hoy, parece, ha cambiado el mundo.
Hoy, sin más, vuelvo a sentir la frescura.
Vuelvo a oler al despertar de mi infancia.
En aquel pueblo olvidado.
A disfrutar del rocío, en una estación de antaño.
De esas pequeñas gotas de lluvia.
Para muchos invisibles. Pero para mí grandiosas.
¡Qué suerte de mi razón!¡Que hallazgo el de esas gotas!

11 de noviembre de 2020
ABG

De nuevo tú, mi árbol

Parque Gil y Carrasco (El Plantío) de Ponferrada
Parque Gil y Carrasco (El Plantío) de Ponferrada
Tú, 
mi árbol, 
otra vez de nuevo hermoso, 
con tus bellas hojas rojas, 
destacando de entre todos. 
Ha vuelto ya tu sonrisa, 
recuperaste tus hojas.

Tú, 
mi árbol, 
disfruta de estos momentos. 
Y luego, nunca te apures, 
pues ya sabes, 
que aún siendo tu destacar breve, 
haces que nadie te olvide, 
y esté impaciente por verte 
de nuevo, y con más belleza 
en otro próximo otoño.

Cada año más radiante. 
Cada año más precioso.

ABG

Fotos ABG

12 de octubre Fiesta de España. Poema País

Bandera de España

En tus calles el bullicio.

En tus casas el sosiego.

Gente de sangre caliente,

siempre abierta a la amistad.

A veces sí, muy callada, 

acostumbrada a algún necio.

Impresionante grandeza 

hasta en sus cosas sencillas.

El puchero y su comida:

El cocido, la paella, 

el gazpacho, pan amb tomaquet, 

el botillo, escalivada. 

La siesta y el despertar.

El sol, el mar y la tierra.

Sus piedras ya  centenarias.

La fiesta y la tradición,

el arte y el sufrimiento.

Su variedad es su riqueza.

Su paciencia y su silencio,

a veces,

demasiadas veces rotos.

Y es que su historia es muy grande,

y da dirigentes torpes,

memos, malos;

rufianes y salvadores

de patrias y de ideales.

Mientras el pueblo se calla,

y algún rebaño engañado,

convencido de su agravio

se lanza contra la tapia.

Esta es la historia de siempre

que alguna vez se repite

en nuestra querida España.

Sufrimiento de una tierra

a la que no se hace daño,

ni tampoco a sus banderas.

Solo se daña a los pueblos,

a las gentes de un país,

que jamás son ofensores,

siempre sí, los que padecen

las consecuencias perversas

de los ruines intereses.

Quien engaña es quien agravia

a un pueblo que solo quiere

poder vivir sin peleas

con sus amigos de siempre.

Poder vivir libremente,

y siempre … 

con dignidad.

Feliz día de España

de Alberto Blanco Publicado en Poesía