Liviano camino

Amanecer en el campo

Liviano es este viaje nuestro,
liviana nuestra mochila,
liviano aquel sentimiento
que siempre nos pareció el mejor,
pero para el “siempre” nuestro.

Mujer amada a lo grande
nacido de tu interior
renazco un poco más cada día
intentando comprender
cómo se te va tu cante,
cómo termina tu voz.

La calle oscura ha quedado
después de tanto bullicio.
Tú te comías la noche
con tu despertar continuo.
Ahora, aunque mantienes tu esencia,
la noche acaba contigo.

El pueblo sigue viviendo
con un cante algo distinto
y poco a poco se olvida
de aquel canto tan alegre,
de aquel canto que acabó
y al terminar se llevó
la esperanza de aquel niño.

De un niño que no paraba
por las calles de ese sitio,
de un sitio que ha olvidado
cómo fue desde su inicio,
cómo transcurrió su vida,
tan extensa y tan liviana
como la de cualquier otro sitio.

Campanas a muerto tocan,
llantos en el campo se oyen.
Son solo los de un poeta
que al despertar de una noche
los escribe en un papel
de una forma un tanto torpe.

El día en su despertar
aparece despejado.
Aunque luego haya tormenta,
se oscurezca y desagrade,
termine y desaparezca,
otros amanecerán.
Y tras tanto amanecer
aquel día de un principio,
aquel día acabará.
Y acabará olvidado.
Y así, …
así pasará con todos.

 

16 de septiembre de 2018

Anuncios

Campos Góticos

El amanecer despierta
entre trigos y cebadas,

entre girasoles verdes
entre lentejas y alfalfas.
Campos extensos y llanos,
sin final y sin montañas,
solo con algunas lomas
que descubren las espaldas
de esos campos de secano,
de esas tierras de labranza
donde el frío del invierno
congela hasta las almas.

El rojo de la amapola
sobre el verde de las plantas
resalta en primavera
en esas tierras tan vastas,
en esos campos labrados
habitados por calandrias,
por perdices y aguiluchos,
codornices y avutardas.
Por ellos corren las liebres
como guepardos en Africa.
Ya se perdieron majuelos,
muchos de aquellos barbechos
y el sonar de las campanas
de esos viejos campanarios
donde las cigüeñas guardan
a sus pequeños polluelos.

Ya no hay tantos palomares,
aunque sí bastantes tapias
que recuerdan esas obras
fundidas con el paisaje
de esas tierras que sí, encantan,
no solo a los que allí habitan,
también a los que por allí pasan,
y perciben, sin querer,
la grandeza de esos campos,
la belleza de colores,
la pureza de la tierra,
la ignorancia del que ve
ese lugar como pobre.

Antes de irse la luz
nos regala despedida.
La tierra y el cielo juntan
su caras para bailar
y su contacto descubre
un rojo bello final
por la sonrojez de ambos
en su contacto al danzar.
Puesta que te maravilla
y que te transporta al cielo,
y si regresas y miras
descubres que es como el sueño:
es la misma tierra roja al fondo
por la que siempre caminas.

4 de septiembre de 2018

Necio

“El falso amigo es como la sombra que nos sigue mientras dura el sol.”
Carlo Dossi

No me importa lo que de mí pienses.
Es más, me preocupa que te agrade.
Ejemplos para imitar, y
aunque muchos nunca encuentran,
yo los tengo por demás.
Empezando por mis padres,
bastantes buenos maestros
de la vida y la existencia,
y algunas gentes de bien,
que muchos nunca valoran;
cegados del todo están,
con sus idas y venidas
buscando su bienestar,
buscando sin descansar,
desperdiciando su vida
de tanto buscar sin más
para nunca valorar
lo que ya tienen hallado.

Tú, por ejemplo,
con un cargo importante … (una mierda, con perdón)
te sientes más que el de al lado.
Y es que nunca entenderás,
trepador insatisfecho,
que  una persona valora
los valores penetrables,
no los de un simple carguito
por muy grande e importante
que pueda ser para un necio.
Eso solo gratifica a los seres muy ignorantes.
Por supuesto que no entiendes, ni te das por aludido:
delegado, consejero, secretario o ministro,
jefe de departamento, de dependencia o servicio.
No pretendo aconsejarte porque nunca entenderías
lo que es fácil de entender si se valora la vida.
El hecho de que te aguanten los que tú piensas que humillas,
es porque pasan de ti, y de tu próspera (podrida) vida.

27 de agosto de 2018

de Alberto Blanco González Publicado en Reflexiones