Contigo

 

Te conocí
Algo tenías
Me gustó

Te acompañé
Por un mundo perdido
Sin ilusión

Me mostré
Me enseñaste a compartir
Sin pretensión

Contigo caminé
Poco a poco
Te comprendí

Al final
Me enamoré

28 de junio de 2019

de Alberto Blanco González Publicado en Amor, Poesía

Inicio

Un día como otros tantos,

un paseo matinal.

Un casual cruce de ambos,

un resbalón al pisar.

¿Estás bien? -Tú me preguntas.

No podía caminar.

Entonces tú me acompañas

hasta un banco del paseo,

no paramos de charlar.

Que muchas gracias por todo

-que un placer, faltaría más.

Así es como te conocí,

de una forma muy casual.

Después de días paseando

esperándote encontrar,

no hubo suerte en el intento

y empecé a desesperar.

Otro día, como otros tantos,

cuando iba a trabajar

coincidí en el bus contigo y

aunque intenté decirte algo

mis labios paralizados

no me dejaron hablar.

Al bajar en mi parada

fue cuando oí a mi lado:

¡no vayas a resbalar!

Tú nuevamente al rescate.

¿Tienes tiempo de un café?

-¿Por qué no? Faltaría más.

21 de abril de 2019

 

de Alberto Blanco González Publicado en Amor, Poesía

Ausencia

Te fuiste
con el día amaneciendo.
Yo me desperté
y no estabas.
Cuando quise darme cuenta
tu puerta estaba cerrada.
Te perdí sin enterarme
como muchas otras veces,
sin percatarme de nada.
Al fin y solo,
cuando la noche caía,
comprendí que me faltabas.
Que mi vida con tu ausencia
no era vida si no estabas.
Pasó a ser
una simple y triste
mancha oscura
en la mitad de la nada.
Me faltaba un horizonte,
no tenía voluntad,
¿para qué seguir andando?
¿de qué sirve ya el mirar?
si no veo otra cosa 
que la nada y nada más.
El tiempo se me pasó pronto
y a tu lado mucho más.
Pero qué largo es ahora
desde que tú ya no estás.

 

28 de diciembre de 2018

de Alberto Blanco González Publicado en Amor, Poesía

Tú,

la del beso no encontrado,

la de la presente ausencia,

la de aquel cálido frío,

la de la vacante llena.

Aquella que al silencio calla,

que a la rapidez apremia,

que habla claro a la palabra

y a la soledad despierta.

¿Por qué querría olvidarte?,

aunque sin ti más viviera,

¿por qué?

 

Solo contigo destrozo

esta soledad eterna.

Solo con la juventud del tiempo

la vida se transforma en plena.

Solo con tu pensamiento

se abandonan las tinieblas.

Tú haces que mi verso surja

y mi sentir se estremezca

con solo escuchar mi nombre

saliendo de tu boca bella.

 

Una callada ruidosa,

una luz poco visible,

una eternidad pasada,

un hecho poco posible.

Un soñar  en cotidiano,

un despertar al dormir

e imaginarse una vida

como la mía feliz.

 

En cualquier lugar, da igual.

Cualquier tiempo, qué me importa.

Si al despertar tú estás,

si te tengo aquí conmigo,

qué sencillo el caminar,

y qué feliz este camino.

 

15 de octubre de 2018

de Alberto Blanco González Publicado en Amor, Poesía