Cultura vivida

 

Gloria Fuertes

 

Poetas que vais de divos, escritores de la esencia.
Jurados necios de pobres ilusionados bisoños.
Críticos con los sencillos versos. Inventores de poesía.
Poetas de amplios vocablos,
de figuras retorcidas,
de sentidos escondidos,
de la poesía sin rima.
Autores de cultos textos,
que seguro estudiará algún futuro erudito.
Quizá podáis transcender a la propia existencia,
lo cual sin duda está bien,
pero no sois solo vosotros,
solo vosotros poetas.

Estáis en todos fregaos,
la cultura es siempre vuestra.
Siempre podéis criticar.
Sois “progres” de toda vida.
De padres siempre educados.
Vuestra cultura es la viva.

¿Podíais alguna vez pensar
en esa gente sencilla?
¿Podíais alguna vez pensar
que la cultura en verdad
no es solo vuestra cultura?
Basta ya de despreciar
lo que pensáis que es banal,
cuando solo es comprensible.

También hay otra cultura.
Esa cultura espontánea,
esa que es tan natural,
una cultura vivida.
Bella por su sencillez
y a la vez por ser sentida.
Sentida, vivida, sencilla,
y además aporta vida.

 

Mayo de 2019

Anuncios

Inicio

Un día como otros tantos,

un paseo matinal.

Un casual cruce de ambos,

un resbalón al pisar.

¿Estás bien? -Tú me preguntas.

No podía caminar.

Entonces tú me acompañas

hasta un banco del paseo,

no paramos de charlar.

Que muchas gracias por todo

-que un placer, faltaría más.

Así es como te conocí,

de una forma muy casual.

Después de días paseando

esperándote encontrar,

no hubo suerte en el intento

y empecé a desesperar.

Otro día, como otros tantos,

cuando iba a trabajar

coincidí en el bus contigo y

aunque intenté decirte algo

mis labios paralizados

no me dejaron hablar.

Al bajar en mi parada

fue cuando oí a mi lado:

¡no vayas a resbalar!

Tú nuevamente al rescate.

¿Tienes tiempo de un café?

-¿Por qué no? Faltaría más.

21 de abril de 2019

 

de Alberto Blanco González Publicado en Amor, Poesía