Alma

Pesando el alma

Pesando el alma

En un espacio remoto
de una tierra tan lejana,
en un tiempo sin medida,
con una mente más sabia.

Sin nada de territorios,
de banderas, ni de vallas;
de cañones, ni de guerras;
de enemigos, ni de rabias.
En compañía de gentes
en inmensidad cercana.

Qué difícil es creer.
Qué difícil de explicar.

¿Hacia dónde caminamos?
Hacia donde el alma vaya.
Si hacemos caso a la ciencia
el camino es a la nada.
Pero, si el alma existiese,
hacia donde el alma vaya.

Y hacia ese espacio remoto,
de una tierra tan lejana,
en un tiempo sin medida,
de existir,
hacia allí camina el alma.

Las almas de tantas gentes
que su vida de esperanza
fue rota en algún momento,
pero sin perder su calma.
Una calma conseguida
por la vida que da el alma.

 

31 de marzo de 2018

Sábado Santo

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de Alberto Blanco González Publicado en Poesía

Tripulante, pasajero

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Sin musas, con apatía.
Esperando el momento,
confiado al nuevo día.
Navegando sin tormentas
por una mar de mentira.
Pasando puerto tras puerto
dejando melancolías,
guardando nuevos recuerdos
para enriquecer la vida.

Escribiendo en la bitácora
el transcurrir de los viajes.
El cuaderno algo monótono,
monótono también paisaje:
mar y bruma hacia lo lejos,
de cerca solo puntales.

El barco nunca se para,
aún con el ancla sujeta,
se mueve de un lado al otro
como pidiendo partir.
Y es que al final él espera
un cambio de personajes,
a tripulantes novatos,
que aprendan a navegar,
que descubran un mar nuevo,
y que sepan al llegar
que alcanzaron su destino.
Que no se alejen sin más
por buscar en otros puertos
lo que nunca encontrarán
al no querer apearse
y hacer frente a lo real.

9 de marzo de 2018

de Alberto Blanco González Publicado en Poesía

Feliz Navidad

En estos días de celebración de La Navidad, aprovechando que muchos estamos más receptivos, aunque deberíamos tenerlo presente todos los demás días de nuestra vida, me gustaría que recordáramos a todos aquellos que por unas u otras causas lo están pasando mal, víctimas de la guerra, del hambre, de la exclusión, de la explotación … Pensando en ellos, de uno y del otro lado del mundo, escribí hace un año este poema que  vuelvo a reproducir.

Es Navidad.
Días y noches de Navidad,
tristes y alegres, pobres y ricas.
Celebradas y maldecidas.
Impías o indiferentes y devotas o festivas.
Casas calientes, casas frías.
Exiguas viandas, espléndidas comidas.
Calles con luces, calles con risas
con villancicos sonando
con alegría.
Niños con padres, con hermanos
en familia
esperando sus regalos
disfrutando de esos días.

Es Navidad.
Días y noches de Navidad.
Sin magia, sin alegría.
Ciudades devoradas por muchas bombas caídas,
por proyectiles lanzados sin nada de miramiento.
Calles con gente asustada, con niños con sufrimiento.
Con carros llenos de vidas
ya muertas o terminadas
ya para siempre vacías.
Casas caídas, devoradas por el fuego.
Familias rotas enteras.
Es Navidad y es la guerra.
Los villancicos no suenan.
El ruido de los aviones
y el silbido de sus bombas,
junto al llanto de los niños
es lo único que se oye.

Es Navidad.
Es Navidad en Belén y es Navidad en … Alepo.
Es Navidad y persiste todo ese sufrimiento.

 

20 de diciembre de 2017

de Alberto Blanco González Publicado en Poesía

Mis compañeros de viaje

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Hacia el andar más despacio
se encamina mi existencia.
La huella que voy dejando
la borran las inclemencias
del tiempo que va pasando
según recorro el camino.

A la vez que sigo andando
la gente que me acompaña,
la que a ratos va conmigo,
siempre ayuda a recordar
que a pesar de algunos baches
no es en vano el caminar.

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