Pensar. No solo es una rosa

Camino por caminar.
Me enredo en banales pensamientos
para evitar el PENSAR.
Perdí aquella concepción del sentido de mi vida
que desde joven creé.
Ahora me siento vacío
y es que no encuentro razón
de la injusta realidad.

La rosa que se marchita
desde siempre se amustió.
Pero solo es una rosa.
Ese niño,
solo grande en su miseria,
que con nada se conforma,
siempre y sin más, se adaptó.

Gritos que ya no se escuchan.
Lamentos de todo un pueblo.
Solo palabras de memos,
indecentes vividores,
que engañan a parcos de conocimiento
con sus bellos circunloquios,
con sus frases tan correctas,
defensoras de lenguajes
solidarios, de igualdad,
que dicen hablar por ellos,
por todos los no escuchados.
Qué mentira o no verdad.
Pero enseguida se muestran,
aunque muchos no lo advierten.

Esto es así sin remedio.
Y por siempre continúa.
De una orilla y de otra orilla.
Da igual
La corriente sin más prosigue,
y hay que buscarse una barca
o aprender bien a nadar.
Un poco triste el camino,
y más cuando solo es
caminar por caminar.

 

7 de julio de 2019

Pasos

PIXABAYphoto-album-235603_1920

Pixabay photo-album-235603_1920

 

Me acuerdo de ti cuando escribo.
Susurro tu nombre en algún verso.
Desahogo mi locura de juicio,
y así sosiego mi anhelo.

Alguna vez elucubro,
me pregunto qué habría sido,
dónde hubiésemos estado,
qué muros escalaríamos,
por qué no nos encontramos.

No obstante, no te vayas a creer,
no es por ti por quien compongo.

Ahora sentado, y en mi mesa,
delante de este teclado,
me doy cuenta de mi suerte,
de todo el sendero andado.

Solo pienso, alguna vez,
e imagino por descanso
un camino algo distinto
con otros posibles pasos.

Y al final me ratifico.
No me puedo arrepentir
de aquellos pasos ya dados.
Quizá, de los que no di.

 

20 de febrero de 2019

Felicidad

Plaza del Ayuntamiento de Ponferrada y su barquillero (Navidad 2018)

 

Con la ilusión cada día,
con la vivencia presente,
con la esperanza por vida
y la siempre gratitud
por este tiempo prestado,
hallamos la felicidad
en un mundo,
muchas veces,
infeliz.

Algunos no se percatan,
y es que falta perspectiva,
un punto de situación,
recuperar la razón
y aclarar nuestra existencia.
Mirar la naturaleza,
observar alrededor,
aprender de la experiencia
del paso de tantas gentes
antes del paso del yo.

Mucho,
quizá todo ya esté escrito.
Solo debemos leer,
leer con tranquilidad.
Y siempre,
procurar aprovechar
lo que la vida nos presta,
lo que nuestros padres dejan
de enseñanzas al vivir,
pues el camino termina
y el andar pronto se acaba,
y al final de nuestro estar
siempre nos arrepentimos de
no haber valorar sabido
del paseo lo importante.

 

Feliz Navidad

21 de diciembre de 2018

de Alberto Blanco González Publicado en Reflexiones

Principios

Igualdad

También entiendo el enfado
que a veces se te provoca
cuando hablan en tu nombre,
cuando ponen en tu boca
con el tema paridad
esas palabras amorfas.

Que si cabella y cabello,
que si mechón y mechona,
que si poeta y poeto,
porque poetisa,
aunque bello,
resulta que infravalora.

¿Para qué esa verborrea?
que no solucionará nada,
que en poco o nada te importa.
Pues la IGUALDAD,
gente necia,
la IGUALDAD es otra cosa.

10 de noviembre de 2018

Vida de surco

 

Estamos acostumbrados a dejarnos llevar. Nos marcan nuestro camino a seguir y es complicado desviarnos. Llevamos una vida de surco.

 

Vida de surco

desvía tu vista,

cambia el sentido,

sal del influjo

de la marea.

Corre,

escapa rápido

sin atrás mirar.

Quizá mañana

no puedas

y más tarde

no podrás.

Entonces,

puede que te arrepientas.

Pensarás

por qué no me decidí

a volar

sin rumbo preestablecido,

y ver

otros horizontes 

y disfrutar.

 

26 de septiembre  de 2018

Liviano camino

Amanecer en el campo

Liviano es este viaje nuestro,
liviana nuestra mochila,
liviano aquel sentimiento
que siempre nos pareció el mejor,
pero para el “siempre” nuestro.

Mujer amada a lo grande
nacido de tu interior
renazco un poco más cada día
intentando comprender
cómo se te va tu cante,
cómo termina tu voz.

La calle oscura ha quedado
después de tanto bullicio.
Tú te comías la noche
con tu despertar continuo.
Ahora, aunque mantienes tu esencia,
la noche acaba contigo.

El pueblo sigue viviendo
con un cante algo distinto
y poco a poco se olvida
de aquel canto tan alegre,
de aquel canto que acabó
y al terminar se llevó
la esperanza de aquel niño.

De un niño que no paraba
por las calles de ese sitio,
de un sitio que ha olvidado
cómo fue desde su inicio,
cómo transcurrió su vida,
tan extensa y tan liviana
como la de cualquier otro sitio.

Campanas a muerto tocan,
llantos en el campo se oyen.
Son solo los de un poeta
que al despertar de una noche
los escribe en un papel
de una forma un tanto torpe.

El día en su despertar
aparece despejado.
Aunque luego haya tormenta,
se oscurezca y desagrade,
termine y desaparezca,
otros amanecerán.
Y tras tanto amanecer
aquel día de un principio,
aquel día acabará.
Y acabará olvidado.
Y así, …
así pasará con todos.

 

16 de septiembre de 2018