El verbo

 

img_20160929_180957_863

¿Por qué siempre estoy expectante
esperando a que suceda,
buscando nuevos destinos,
buscando de nuevo metas?

 Será la insatisfacción,
o el deseo de transcender.
¿Por qué necesitaré escribir?,
¿por qué desearé aprender?

 Es de verdad un placer,
o una necesidad vital,
o las dos cosas tal vez.

 Lo primero fue el verbo,
como dijo ya San Juan.
Y después del verbo  qué,
sigo y sigo preguntando
una, y una, y otra vez.

Pues quizá la realidad.
Seguro la realidad.
Imagino, escribo,
y de esa manera vivo.

14 de septiembre de 2016

¿Por qué?, ¿quién?

sunset-691848__180

 

¿Por qué, sin más, se fue?
¿Por qué no lo noté?
¿Cómo podré ahora dominar mis miedos?
Sin su presencia, sin sus consejos.
¿Cómo podría haberlo evitado?
¿Cómo?, ¿Por qué?
 
¿Quién ocupará mi ser?
¿Quién me ayudará a ver?
¿Ya no tendré a alguien que vele mi sueños?
¿Y quién ahora inspirará mis versos?
¿Cuándo pudo el final haberse cambiado?
¿Cuándo?, ¿quién?

Siempre, se pudo siempre …
un solo gesto … Pero al final, se fue.
Y ahora estás tú.
Y velaré tus sueños,
me inspirarás mis versos.
Y aunque aún sin saberlo,
aquí estás, mi vieja amada,
la más amada …

¿Quién?, ¿quién?

 

30 de agosto de 2016

Perdidos

No quiero alcanzar la inmortalidad mediante mi trabajo, sino simplemente no muriendo.

Woody Allen  Actor, director y escritor estadounidense.

 

Cuando creo saber quién soy,
pronto me vuelvo a perder.
Me pierdo pensando qué hice,
y qué no hice también.

¿Por qué todo es complicado?,
¿por qué nos cuesta entender?
Si la vida es un instante,
y al final de todo qué.

¿Qué pretendemos lograr
en nuestra corta existencia?,
¿por qué tanto planteamiento?,
¿para qué tanta respuesta?

Muchos creen entender
que somos sólo materia.
Otros muchos sólo creen.

Materia sólo, quizá,
aunque sí, con sentimientos,
pero a veces sin mostrar … 
para qué perder el tiempo.

 

22 de agosto de 2016

 

Tenerte lejos

 

Tenerte lejos,
rodearte con mis brazos
en mis sueños.

Imaginarme que tú,
aún no me has olvidado.
Recordar aquel momento,
en que nuestros adolescentes labios
se juntaron,
sintiéndonos
los únicos seres del mundo,
aquella estrellada noche
de verano.

Aún recuerdo,
una a una las palabras que
nos decíamos inconscientes.
Inconscientes de la vida adulta
que sucede
a la vida irrepetible adolescente.

Es como tenerte al lado,
muy cerca,
a pesar del tiempo
que ha pasado.

Emocionarme al pensar
en un reencuentro.
Rodearte con mis brazos
en mis sueños.

Con sólo eso
vivo, siento,
me enamoro cada día,
como entonces,
en mis sueños.

cropped-img_20140729_100550.jpg

17 de julio de 2016

Susurro

Mirando de noche a la luna,
me pareció que me hablaba.
Me decía: – no me mires,
que aún no estoy arreglada.

Yo la veía preciosa
y creía que soñaba.
Pero, aquello no era un sueño.
La luna me susurraba:

-¿Por qué ya no me miras,
como antaño me mirabas?
-Es que ya no puedo verte,
como cuando antes miraba.

Ahora hay muchas más luces
que deslumbran mi mirada.
Y pienso: es una pena,
de niño me impresionabas.

Siempre que tú aparecías,
yo siempre hacia ti miraba,
totalmente enamorado
de tu preciosa mirada.

Veía tus ojos grandes
en tu impresionante cara.
Tu nariz, tu boca chica,
y creía que me hablabas.

 

7 de febrero de 2016

Susurro es el origen de «Inocencia perdida», poema incluido en mi poemario «Paisajes interiores».

 

PAISAJES INTERIORES

Paisajes interiores3- Portada
PAISAJES INTERIORES
Alberto Blanco González
Poesía: 66 páginas
Ilustración portada: Jorge Solana 

 

Siempre he leido poesía. Reconozco que me he emocionado mucho con algunas composiciones poéticas, y he sentido enorme admiración por aquellos que gozan de una sensibilidad especial, no sólo para escribir, sino para leer e interpretar poesía.

Nunca pensé que yo podría hacerlo hasta que un lluvioso día de octubre, mientras veía llover desde mi casa, llamó a mi puerta la poesía. De un tirón escribí el poema: Para los que se fueron. Cuando terminé, leí lo escrito en voz alta y me emocionó. Entonces me sorprendí mucho. Me hizo bien. Me sentí en paz y feliz. Pensé  con menos tristeza en mis seres queridos, que ya no están. Días después escuché a mi hermana leer el poema y, aunque peco de inmodestia, debo reconocer que noté algo muy especial al escuchar en su voz lo que yo había escrito. 

Y recordando los versos de Antonio Machado, pensé: No está mal/ este yo fundamental,/ contingente y libre, a ratos,/ creativo, original;/ este yo que vive y siente/ dentro la carne mortal. Así fue cómo decidí y me atreví a seguir plasmando sobre el papel mis ideas y recuerdos. Poco a poco fueron surgiendo algunas composiciones sencillas, que ahora reescribí y ordené en tres partes. Y nació mi primer libro, Paisajes interiores.

En un rincón

Muy temprano
el desamor me alcanzó.
No quería abandonarme. 

Creí no volver amar.
Pensé que viviría
vagando,
como un fantasma,
con cadenas al andar. 

Una tarde,
muy aburrido,
te encontré
en aquel rincón. 

A ojearte empecé,
sin un especial esmero.
Prendado pronto quedé
con tu elocución:
¡cómo contabas
las penas del desamor! 

Ahora que te he descubierto
necesito tu cobijo.
Tu sosiego tranquiliza
mi espíritu,
a veces,
atormentado. 

Tu belleza despierta
los placeres de mi alma,
y de mi carne. 

Cuando estoy
sólo contigo
lo demás da igual:
Es un éxtasis,
es la POESÍA.

19 de febrero de 2016

El camino

 

IMG_20160116_100337

Mis dudas y mis temores
son mi verdad.
Mi andar despacio y cansino,
mi discurrir.
Contradicciones y errores,
mis decisiones.

Tropezar, aprender,
tropezar otra vez.
Caer, levantarse.
Amar y desesperar.

El camino debe andarse.
Los errores del pasado,
el presente
quizá advierta.

La percepción no es igual
con el transcurso del tiempo:
Puede que no hubiera yerros,
sólo un momento dispar.

El futuro está por ver.
Puede que nunca jamás
aparezca para mí.
El presente aquí está,
y es lo que voy a vivir.

6 de febrero de 2016

Noches negras

 

1452872614687

Noches y noches nubladas. Algún que otro resplandor.
Con miedo siempre con miedo, en esta ciudad de horror.

En esta misma ciudad no hace tanto se vivía
de una manera normal. Apacible, muy tranquila.
No hace tanto se veía la calle que rebosaba
de gentes que sonreían.
Gentes que se respetaban.
Convivían. Compartían.

En esta misma ciudad no hace tanto se escuchaba
el bullicio de la gente. De gente que transitaba.
Del trabajo hacia sus casas.
Sus casas ahora vacías.
Sus casas ya destruidas.

De gente que iba y venía de compras, de picoteo.
Del paseo con los niños. De disfrutar de su tiempo.
No las sirenas de ahora. Avisando a bombardeos.

Ojalá pudiera verse lo que antes se veía.
Ojalá pudiera oírse lo que antes sí se oía.
Y  en esta ciudad, que antes
era apacible y tranquila.
Y ahora que se ha transformado
en una enorme sangría.

Muchos ya no estarán.
Para algunos se acabó.
Otros nunca olvidarán.
Tardará mucho el perdón.
Generaciones enteras pasarán
marcadas por el horror.

La libertad, el ideario. Del pueblo la independencia.
La raza, la religión. Los derechos, su defensa.
Todo esto justifica lo de esta estúpida guerra.
Muertos y muertos. Miseria.
Sufrimiento, destrucción.
Hambre, enfermedad. Vergüenza.
Liberar al ser humano de la opresión de la fiera.

Noches y noches nubladas. Algún que otro resplandor.
Con miedo siempre con miedo, en esta ciudad de horror.

Viva el pueblo y sus derechos.
Viva, viva su defensa.
Huérfanos y más huérfanos.
Familias enteras muertas.
Todo sea por  lograr de una vez
la independencia.
Aunque sea de los muertos.
Viva el pueblo y sus derechos.
Viva, viva su defensa.

1452872797725

15 de enero de 2016

Crea una web o blog en WordPress.com

Subir ↑