El color del otoño

wpid-wp-1448298473224.jpeg
Parque Gil y Carrasco, El Plantío, de Ponferrada

 

Cuando la tarde se duerme,
cuando la noche despierta.
Cuando los niños terminan
sus deberes de la escuela,
y cansados se retiran.

Es cuando me pregunto,
qué estarás haciendo tú.

Cuando ya de plena noche,
mientras los pájaros sueñan,
cuando las estrellas lucen,
y las farolas sin sombras,
desempeñan su tarea.

Es cuando puedo pensar,
es cuando intento escribir,
escribir para contar,
lo que no supe decir.

Es porque llegó el otoño.

Cuando aparece el otoño
y las hojas amarillean.
Cuando el día se achica
y la luz ya no molesta,
pero el color reivindica,
más que nunca su presencia.

Es cuando me pregunto,
cómo poder expresar
mi alegría y mi tristeza,
igual que el color de otoño
con esa facilidad muestra.

Pues quizá siendo pintor,
y no poeta.

 

wpid-wp-1448298776657.jpeg

 

22 de octubre de 2016

 

Cobardía

 

Si hubiera más de una vida
no querría que cambiara.

Si no puedes  evocar
las vidas ya vividas,
las imágenes guardadas,
los sentimientos sentidos,
las pesadumbres pasadas.

¿Por qué cambiar de vivencia
que no puedes recordar,
que piensas,
que ha sido buena,
y crees,
no quisiste abandonar?

Pues por no ser un cobarde.

¿Cómo puedes comparar
las experiencias tenidas,
aún con hechos olvidados,
con la vida no vivida?

A todos nos convendría
vivir muchas experiencias,
tener unas pocas vidas.
Al menos, las suficientes,
pero eso sí, muy distintas,
para poder discernir
nuestra gran hipocresía.

 

29 de septiembre de 2016

El verbo

 

img_20160929_180957_863

¿Por qué siempre estoy expectante
esperando a que suceda,
buscando nuevos destinos,
buscando de nuevo metas?

 Será la insatisfacción,
o el deseo de transcender.
¿Por qué necesitaré escribir?,
¿por qué desearé aprender?

 Es de verdad un placer,
o una necesidad vital,
o las dos cosas tal vez.

 Lo primero fue el verbo,
como dijo ya San Juan.
Y después del verbo  qué,
sigo y sigo preguntando
una, y una, y otra vez.

Pues quizá la realidad.
Seguro la realidad.
Imagino, escribo,
y de esa manera vivo.

14 de septiembre de 2016

¿Por qué?, ¿quién?

sunset-691848__180

 

¿Por qué, sin más, se fue?
¿Por qué no lo noté?
¿Cómo podré ahora dominar mis miedos?
Sin su presencia, sin sus consejos.
¿Cómo podría haberlo evitado?
¿Cómo?, ¿Por qué?
 
¿Quién ocupará mi ser?
¿Quién me ayudará a ver?
¿Ya no tendré a alguien que vele mi sueños?
¿Y quién ahora inspirará mis versos?
¿Cuándo pudo el final haberse cambiado?
¿Cuándo?, ¿quién?

Siempre, se pudo siempre …
un solo gesto … Pero al final, se fue.
Y ahora estás tú.
Y velaré tus sueños,
me inspirarás mis versos.
Y aunque aún sin saberlo,
aquí estás, mi vieja amada,
la más amada …

¿Quién?, ¿quién?

 

30 de agosto de 2016

Perdidos

No quiero alcanzar la inmortalidad mediante mi trabajo, sino simplemente no muriendo.

Woody Allen  Actor, director y escritor estadounidense.

 

Cuando creo saber quién soy,
pronto me vuelvo a perder.
Me pierdo pensando qué hice,
y qué no hice también.

¿Por qué todo es complicado?,
¿por qué nos cuesta entender?
Si la vida es un instante,
y al final de todo qué.

¿Qué pretendemos lograr
en nuestra corta existencia?,
¿por qué tanto planteamiento?,
¿para qué tanta respuesta?

Muchos creen entender
que somos sólo materia.
Otros muchos sólo creen.

Materia sólo, quizá,
aunque sí, con sentimientos,
pero a veces sin mostrar … 
para qué perder el tiempo.

 

22 de agosto de 2016

 

Te quiero

IMG_20160709_102342

El agua de mi amor ya no rebosa.
La impaciencia por verte se acabó.
Las noches que no estás
no desespero.

Sin embargo,
y aunque acostumbrado
a tus ausencias,
no dejo de recordarte …
Te añoro …

 

27 de julio de 2016

Tenerte lejos

 

Tenerte lejos,
rodearte con mis brazos
en mis sueños.

Imaginarme que tú,
aún no me has olvidado.
Recordar aquel momento,
en que nuestros adolescentes labios
se juntaron,
sintiéndonos
los únicos seres del mundo,
aquella estrellada noche
de verano.

Aún recuerdo,
una a una las palabras que
nos decíamos inconscientes.
Inconscientes de la vida adulta
que sucede
a la vida irrepetible adolescente.

Es como tenerte al lado,
muy cerca,
a pesar del tiempo
que ha pasado.

Emocionarme al pensar
en un reencuentro.
Rodearte con mis brazos
en mis sueños.

Con sólo eso
vivo, siento,
me enamoro cada día,
como entonces,
en mis sueños.

cropped-img_20140729_100550.jpg

17 de julio de 2016

Susurro

Mirando de noche a la luna,
me pareció que me hablaba.
Me decía: – no me mires,
que aún no estoy arreglada.

Yo la veía preciosa
y creía que soñaba.
Pero, aquello no era un sueño.
La luna me susurraba:

-¿Por qué ya no me miras,
como antaño me mirabas?
-Es que ya no puedo verte,
como cuando antes miraba.

Ahora hay muchas más luces
que deslumbran mi mirada.
Y pienso: es una pena,
de niño me impresionabas.

Siempre que tú aparecías,
yo siempre hacia ti miraba,
totalmente enamorado
de tu preciosa mirada.

Veía tus ojos grandes
en tu impresionante cara.
Tu nariz, tu boca chica,
y creía que me hablabas.

 

7 de febrero de 2016

Susurro es el origen de «Inocencia perdida», poema incluido en mi poemario «Paisajes interiores».

 

PAISAJES INTERIORES

Paisajes interiores3- Portada
PAISAJES INTERIORES
Alberto Blanco González
Poesía: 66 páginas
Ilustración portada: Jorge Solana 

 

Siempre he leido poesía. Reconozco que me he emocionado mucho con algunas composiciones poéticas, y he sentido enorme admiración por aquellos que gozan de una sensibilidad especial, no sólo para escribir, sino para leer e interpretar poesía.

Nunca pensé que yo podría hacerlo hasta que un lluvioso día de octubre, mientras veía llover desde mi casa, llamó a mi puerta la poesía. De un tirón escribí el poema: Para los que se fueron. Cuando terminé, leí lo escrito en voz alta y me emocionó. Entonces me sorprendí mucho. Me hizo bien. Me sentí en paz y feliz. Pensé  con menos tristeza en mis seres queridos, que ya no están. Días después escuché a mi hermana leer el poema y, aunque peco de inmodestia, debo reconocer que noté algo muy especial al escuchar en su voz lo que yo había escrito. 

Y recordando los versos de Antonio Machado, pensé: No está mal/ este yo fundamental,/ contingente y libre, a ratos,/ creativo, original;/ este yo que vive y siente/ dentro la carne mortal. Así fue cómo decidí y me atreví a seguir plasmando sobre el papel mis ideas y recuerdos. Poco a poco fueron surgiendo algunas composiciones sencillas, que ahora reescribí y ordené en tres partes. Y nació mi primer libro, Paisajes interiores.

En un rincón

Muy temprano
el desamor me alcanzó.
No quería abandonarme. 

Creí no volver amar.
Pensé que viviría
vagando,
como un fantasma,
con cadenas al andar. 

Una tarde,
muy aburrido,
te encontré
en aquel rincón. 

A ojearte empecé,
sin un especial esmero.
Prendado pronto quedé
con tu elocución:
¡cómo contabas
las penas del desamor! 

Ahora que te he descubierto
necesito tu cobijo.
Tu sosiego tranquiliza
mi espíritu,
a veces,
atormentado. 

Tu belleza despierta
los placeres de mi alma,
y de mi carne. 

Cuando estoy
sólo contigo
lo demás da igual:
Es un éxtasis,
es la POESÍA.

19 de febrero de 2016

Crea una web o blog en WordPress.com

Subir ↑