Un amor, un amigo (III)

Después del baile en La Paloma y tras tomar algún cóctel de cava en algún local cercano a la sala, acabamos los cuatro “para el arrastre”. Expresión, recuerdo, que a Jose la resultó muy graciosa. No paraba de reír. A esas horas y después de todo el recorrido cualquier cosa nos parecía graciosísima. El caso es que estábamos tan cansados, que no quedaba otra que retirarnos, irnos a casa a dormir, o a intentarlo al menos. Ariadna y Jose no vivían cerca la una de la otra, y con esa disculpa decidimos, no sé cómo,  coger dos taxis, uno por pareja. Yo acompañaría a Ariadna y Manuel a Jose.

Ariadna y yo, de camino a su casa, decidimos hacer una última parada. Habían abierto una granja (chocolatería- churrería) al lado de su portal, y nos permitimos el placer de tomarnos un chocolate con sus correspondientes churros. Cosa que a mí me gustaba y a la que estaba acostumbrado, pues era algo que solía hacer por Valladolid, y que me apetecía especialmente porque era disfrutar un pequeño rato más, y a solas, con aquella bella chica.

Mientras nos tomábamos aquellos sabrosos churros mojados en el chocolate, que me parecía una delicia de sabor, hablamos de nosotros. Y como dice mi admirado Melendi en una de sus estupendas canciones: “los borrachos y los niños dicen siempre la verdad” Por eso quizá,  porque teníamos varias copas encima, o quizá fuera porque tenía que ser, la cuestión es que en aquella granja, tomando un chocolate, nos besamos. Nos dijimos que nos gustábamos, y creo que nos tembló todo el cuerpo a los dos.

Después dejé a Ariadna en el portal y esperé a que desde su casa y por el telefonillo me dijera adiós. Me fui hasta casa andando. ¡Qué hermosa me parecía Barcelona! Todo me parecía genial. Muchos como  yo iban de retirada, pero no creo que llevaran una sensación como la mía. Una sensación que es difícil de expresar, pero fácil de entender cuando se está enamorado, y cuando a la vez se siente uno correspondido por el ser más importante para uno, y el  más bello de la tierra en ese momento. Increíble, fantástico. Qué paseo hasta casa. Me permití hasta saludar al templo de la Sagrada Familia. Y lo curioso es que creí que me respondía.

Llegué a casa y sin hacer ruido me metí en la cama. No pensé en Manuel para nada. Al día siguiente me desperté a la hora de la comida, y en casa sólo estaba yo.

Me preparé un sándwich mixto, y con una naranja de postre comí. Después me senté en mi mesa de la habitación con un café largo y me puse a escribir la nota que hasta no hace mucho conservé y que más o menos decía:

Pensando y soñando , deshojando margaritas. Tu sentimiento: ¿de amor, o sólo de simpatía?  A veces confuso, a veces ilusionado. ¿Qué me has dado? No consigo centrarme en otra cosa distinta. No hace mucho tenía mis inquietudes, mis cosas en la cabeza, pero todo controlado. Ahora como te he dicho, estoy confuso, a veces sí, ilusionado. Por eso necesito tu respuesta. ¿Te gusto o no te gusto? ¿Me quieres o solamente me aprecias?

19 de mayo de 2017

Desconocida

 

Hoy he vuelto a cruzarme contigo,

como casi todas las mañanas,

de camino al trabajo en la oficina.

Al principio, te miraba sin reparo.

Tú, creo, ni te percatabas.

Hasta aquel día, en que casi nos chocamos

y tus ojos se clavaron en los míos.

Desde entonces, aquella mirada con descaro,

cuando es hacia ti, se vuelve tímida.

Y aunque ansío de nuevo ver tus ojos,

mi mirada se esconde de la tuya.

Y es que, el color de tus iris me recuerda

al color del aquel cielo, casi despejado,

en los atardeceres de mi pueblo en los veranos.


12 mayo de 2017

La más bella flor

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La flor más bella que existe,

la que siempre está florida,

sin depender de estaciones,

sin depender de los climas.

La flor que todos tenemos,

la flor que se nos regala,

al menos por algún tiempo,

desde ya antes de nacer,

para que la disfrutemos.

A esa flor que siempre está

para alegrarnos la vida,

para que reconozcamos

la verdadera belleza,

la verdadera pasión,

el sentimiento de pena

y el sentimiento de amor.

La verdad del sufrimiento

y de la dedicación.

Todos esos sentimientos

los vemos en esa flor.

La flor más bella que existe,

la que siempre está florida

y que sólo se marchita

cuando algún hijo la olvida.

La flor se llama «madre»,

y debemos apreciarla

pues en este mundo nuestro,

sin duda, es de lo que más vale.  

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30 de abril de 2017

Homenaje

 

A MI MADRE

Cuando la noche aparece

en la mitad de mis días,

recuerdo que siendo niño

en tus brazos me cogías.

Velabas siempre mis sueños

para hacerlos realidad.

Yo casi siempre soñaba

con teneros a mi lado,

a los dos, y por igual;

a mi madre y a mi padre,

sin nunca decepcionar.

Una vida de trabajo

para que el pan y el calor

en casa nunca faltaran.

Sin transmitir nunca penas,

los dos siempre por igual;

madre y padre,

sin nunca desanimar.

Tu porfía, tu esperanza

y tu alegría;

el amor que derrochaste

siempre estarán en mi vida.

Comprendí ya desde niño

que nunca abandonarías,

que todo tu empeño iría,

en allanar el camino,

hacernos siempre de guía

y mejorar nuestro paso.

Nunca pensaste en tí,

en hacer tu vida fácil.

Siempre tus hijos primero.

Te privaste de lo tuyo

para centrarte en lo nuestro.

¡Dios mío, qué suerte tuve

de tenerte como madre!

pues hiciste el milagro

de sacarme hacía adelante

a pesar de la pobreza,

de aquella época dura.

No sé cómo reflejar,

cómo expresar mi emoción.

Intento con estos versos

transmitirte mi cariño.

Decirte madre que siempre

me acordaré de tu esfuerzo,

del amor que siempre tuve,

de lo mucho que te quiero.

 

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27 de abril de 2017

El lenguaje del silencio

 

«El Valle del Silencio»

El silencio empezó a hablar.
Como ya nadie escuchaba,
decidió hacerse notar:
Creó un hermoso valle
para poder reflejar,
que el tiempo se para ante él,
que allí se puede entender
lo que es la auténtica paz.
Sin palabras, sin palomas dibujadas.
Sólo sosiego absoluto,
sólo calma y armonía.

Su grandeza se percibe,
su bella naturaleza.
No necesitarás más.
No encontrarás estructuras
para poderlo expresar.
Sólo silencio. Nada más.
¿Para qué salir de allí?
Ningún lugar es mejor.
La magia en el valle está.

Los peregrinos que llegaban
con sus mochilas vacías,
regresaban a su casa
desbordantes de la vida,
y del silencio encontrado
en su andar por este valle,
y sus encantados montes.
San Genadio y eremitas
aprovecharon su tiempo,
y encontraron en silencio
su sentido de la vida.

Hoy el valle está ardiendo.
Y todo El Bierzo lo llora.

El Bierzo se va quemando
con el arder de estos montes,
con el olvido de muchos
que su ignorancia perdona.

Llora Bierzo y no te quemes.
Olvida a todos esos ingratos,
pero no olvides tu historia.
Recupera tu pureza.
La magia en tu tierra sobra.
Intenta despertar berciano
y que el silencio te ayude
a distinguir en las sombras
las palabras palabreras,
con sus formas y retóricas,
de los silencios de pueblos
y de la tierra quemada,
de las calladas de gentes
que sienten de corazón que
El Bierzo se está quemando.

Hoy el valle está ardiendo.
Y todo El Bierzo lo llora.
El silencio está hablando.
Escuchémosle;  también llora.

 

Mientras El Bierzo se quema

21 de abril de 2017

 

La canción

 

Algunas canciones permanecen en nuestro recuerdo, nos hacen revivir momentos pasados, y nos emocionan pese al tiempo transcurrido.

En una estación de tren.
En un asiento de un parque.
Sentado en el autobús,
caminando por la tarde.
Momentos de concentración,
de libre ensimismamiento.
Sólo viendo sin mirar.
Soñando siempre despierto.

Pensando si recordarás,
si te acordarás de aquello
que juramos no olvidar 
por mucho que pasara el tiempo.
Aquella noche de agosto,
bajo aquella luna llena,
prometimos siempre amarnos.

¿Recordarás la canción que
tantas veces cantábamos?
Aquella cuyo «I love you»
tan especial nos sonaba.
¿Te acordarás que a mi oído
tu siempre la susurrabas?

«Because I love you
Yes I love you, oh, how I love you»

5 de abril de 2017

¡Qué pena!

Principito
Imagen de «El Principito»

 

¡Qué pena!
Recuerda niño que mi alma
está llorando por ti.
Estás tan lejos ahora
que no me podrás oír.
No obstante, mi bello niño,
mi alma, siempre, junto a ti.

¡Qué pena!
A pesar del lejano exilio
te sentiré siempre aquí,
aquí cerquita, a mi lado,
ahora  y siempre junto a mí.
Siento mucho no escucharte,
ni nada poderte decir.

Sólo,
con estos sencillos versos,
desahogo mi pesar,
mi enorme pena dolida.

Sólo,
intento poder mostrar
todo,
casi todo mi sentir.

Versos 
que sé, no podrán llegarte,
pero nunca están de más.
Aquel día que marchaste,
nos dejaste un gran dolor,
una eterna amargura.
Se acabó nuestra ilusión.

¡Qué pena!
No te pude acompañar,
y te llevaste contigo
mi mitad del corazón.
La otra mitad siempre llora
recordando con pasión
tu dulzura,
tu inocencia,
tu bondad,
tu comprensión.

¡Qué lástima!
Como aquella niña guapa,
que camino del colegio
iba de muy mala gana,
y aplastaba su carita
en la ventana,
para que luego el poeta,
un León de la poesía,
su triste historia contara.

¡Qué lástima!
Ojalá pudiera ser
que en aquel lugar se vieran,
y jugaran muy contentos
por no tener que ir
a la escuela.

Sólo
asistir a alguna clase
para leer algún verso,
y así entonces el poeta
pudiera ser su maestro.

 

 

1 de abril de 2017

Día internacional de la poesía

En un rincón

Muy temprano
el desamor me alcanzó.
No quería abandonarme. 

Creí no volver amar.
Pensé que viviría
vagando,
como un fantasma,
con cadenas al andar. 

Una tarde,
muy aburrido,
te encontré
en aquel rincón. 

A ojearte empecé,
sin un especial esmero.
Prendado pronto quedé
con tu elocución:
¡cómo contabas
las penas del desamor! 

Ahora que te he descubierto
necesito tu cobijo.
Tu sosiego tranquiliza
mi espíritu,
a veces,
atormentado. 

Tu belleza despierta
los placeres de mi alma,
y de mi carne. 

Cuando estoy
sólo contigo
lo demás da igual:
Es un éxtasis,
es la POESÍA.

Versos para ti

 

Sueño con tu cara, sueño con tu risa.
Pienso en tu mirada y en tu simpatía.
Me acuerdo de cómo a ti te gustaba
conmigo charlar.

Me acuerdo del día, cuando tú y yo juntos
con otros amigos, viendo atardecer.
No pude aguantarme y te robé un beso.
¡Aquel primer beso!

Aquel primer beso que sin esperarlo,
con mucha ternura, tú me devolviste,
en el mismo otero, viendo ya la luna,
un día después.

Recuerdo tu cara, recuerdo tu ropa.
Pronunciar tu nombre aún me ruboriza,
mi alma  estremece aún al recordarte,
y pensar en ti.

Recuerdo tu esencia, tu sonrisa alegre,
tu cara risueña cuando me mirabas,
tu cuerpo acorde con tu simpatía,
todo natural.

Me gustabas tanto que nunca he sentido,
aquel cosquilleo que me producías.
Con sólo acercarme y notar tu mirada
me sentía feliz.

Por eso es ahora que sigo escribiendo
por si alguna vez, con un poco de suerte,
me lees estos versos, y entiendes que siempre
escribo por ti.

11 de marzo de 2017

Poeta

“Vete a mirar los mineros,
los hombres en el trigal,
y cántale a los que luchan
por un pedazo de pan.

Vive junto con el pueblo,
no lo mires desde afuera,
que lo primero es ser hombre,
y lo segundo, poeta”

Atahualpa Yupanqui

 

Poeta que sólo escribes
para embellecer tu verso,
para mostrar tu sapiencia,
para lucirte en tu verbo.

Intenta aproximarte
a los hombres desahuciados,
a las personas que sufren
y a los niños olvidados.

Ocúpate un poco al menos,
de sentirte más cercano,
de llegar más a los pobres,
a los humildes paganos.

Con tu verso corto y claro
procura hacer que te entiendan,
y olvídate por un rato
de las figuras grotescas,
de las formas rebuscadas,
de los adornos y vueltas.

Que tu verso, alguna vez,
sirva para denunciar,
para expresar en su nombre
toda gran iniquidad.

 

 

7 de marzo de 2017

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