Amor perdido

img-photo-art-8382771.jpg

Yo,
que siempre soñé encontrarte,
después de media vida buscando,
al final lo conseguí.

Luego,
no me preocupé en cuidarte,
abandoné mis anhelos,
y por eso te perdí.

Ahora,
vuelvo a soñar con tenerte,
con ser tu cómplice amante,
y sentirte junto a mí.

Además,
después de que te alejaras
y descubrir tu belleza
finalmente comprendí.

Por eso,
aprendí a quererte más que antes,
a no dejarme llevar, por el efímero goce;
a valorar lo importante,
y a mi vida compartir.

Y es que,
si se comparte la vida
con sus dudas y tropiezos,
con sus certezas y pasos
es más fácil de vivir.

Paseando

Paseando por el parque
entre las hojas caídas.
No paraba de llover,
la mañana estaba fría.
Recordaba mis tristezas
y también mis alegrías.
Recordaba mis amores,
o quizá mis fantasías.
Pensaba en mis elecciones,
en los caminos seguidos.
En qué hubiera pasado
de seguir otros distintos.
Nadie puede ya saberlo, 
pero lo que yo sí que sé,
es que me siento contento
de tomar el que tomé.
Y por eso te recuerdo
lo que ya escribí una vez:

“Tengo suerte de tenerte.
Estoy contento de amarte.
Lo mismo de desearte.
Muy contento de sentirte.
Y encantado de aguantarte»

 

22 de enero de 2017

Amores de para siempre

IMG_20151128_113906
San Juan

En un pueblo no lejano,
en unas tierras muy llanas,
en un invierno muy frío y
con mucha, mucha escarcha.
Al lado del cementerio,
en una iglesia caída,
San Juan se llamaba el templo,
allí se nos iba el día.
Entre aquellas viejas ruinas,
una tarde coincidimos,
poco a poco intimamos,
y al final nos conocimos.
Tú eras un bella niña,
yo sólo un adolescente.
Los dos unos soñadores,
seguidores de utopías,
de amores de para siempre,
de gracias y de alegrías.
La vida de cada uno
siguió diferentes vías.
Después de unos cuantos años,
otro invierno coincidimos.
Esta vez en un colegio,
donde nuestros hijos iban.
Apenas nos dijimos nada,
con las miradas valía.
Volvimos a aquellos tiempos,
de gracias y de alegrías,
y aunque sólo un momento
vivimos la fantasía.
Se nos vino a la cabeza
aquel no lejano pueblo,
y aquella iglesia caída,
al lado del cementerio.
Te ví. Y seguías siendo
aquella bellísima niña.

5 de diciembre de 2016

Miradas

Sus miradas sin quererlo se cruzaron,
y el palpitar del corazón se aceleró.
No pudieron evitar su sobresalto,
la reacción irracional de su interior.

Se sentían en un gozoso trance,
del que no podían, ni querían escapar.
Sólo deseaban ¡Oh Dios mio! no acabese
esa jovial y radiante sensación.
Que el atasco de otros días aumentara,
que a aquel bus le costara progresar.
Que el momento que vivían perdurase,
que sus pasos se volvieran a encontrar.

En aquel autobús, aquel día,
sus miradas, sin quererlo, 
solamente se cruzaron,
y el palpitar de los dos se aceleró.
Descubrieron la importancia de un instante,
la felicidad indescriptible, el amor.
Sus entrañas rebosaban en su senos,
sus sentidos no sintieron nada igual.

Aún ahora, todavía se estremecen,
y se les acelera el latir del corazón,
cada vez que se cruzan sus miradas,
ya siempre queridas, buscadas,
radiantes,
y rebosantes de amor.

25 de noviembre de 2016

Monotonía

 

img_20161110_161941_285.jpg
Noche en Santa Uxía

Una serena noche
de dulce olor a rocío,
me sobresaltó la ausencia
de tu luz iluminando
la extraña cama vacía,
en otro tiempo repleta
de abrazos, soles, esencias.

¿Dónde dejamos los besos,
las caricias,
y el compartir de las penas?
¿Qué fue de aquel esplendor,
que sin final parecía,
hasta que poco a poco
pasó
a simple monotonía?

¿Por qué no nos enteramos?
¿Por qué no nos dimos cuenta?
¿Por qué me sorprendo hoy
de todas esas ausencias,
de todos esos momentos
perdidos sin percatarnos?

La noche huele a rocío,
la noche sigue serena.
Pero en nuestra noche faltan
los soles, los abrazos,
… las esencias.

10 de noviembre de 2016

 

7 de noviembre, 8 de abril

 

img_20161105_135818_180.jpg

Era siete de noviembre
en un mundo muy, muy plano.
Yo ilusionado esperaba,
mientras, todo divisando
desde una simple atalaya.
Todo, hasta el fin del horizonte.
De repente muy, muy rápido
un montículo aparece.

¡Qué distinto del paisaje!
Singular, diferente.
¡Todo igual, y ese contraste!
Fantástico, espectacular.

Va acercándose,
va creciendo.
Sólo a él puedo mirar.
Se acerca,
sigue creciendo.
Intenta e intenta andar.

Es mi placer,
es mi vida desde entonces.
Es mi sueño hecho real.
Mi principito, mi esencia,
mi primera bendición.
Cada  siete de noviembre.

Luego está el ocho de abril.
Parecía que sería
otro día como tantos.
Sin embargo, se me da
mi segunda gracia ahí.

Mi rey David aparece.
La luz,
la alegría, la risa.
La raíz de los deseos.
La travesura genial,
la dulzura de los sueños,
la inteligencia mordaz.
La picaresca del niño.

Aquí el paisaje reacciona
se cambia a su voluntad,
pues David nunca se esconde
sin querer se hace notar.
Todo el entorno comprende
que llegó su rey sin más.

img_2016-11-05_20-09-42.jpg

5 de noviembre de 2016

¿Por qué?, ¿quién?

sunset-691848__180

 

¿Por qué, sin más, se fue?
¿Por qué no lo noté?
¿Cómo podré ahora dominar mis miedos?
Sin su presencia, sin sus consejos.
¿Cómo podría haberlo evitado?
¿Cómo?, ¿Por qué?
 
¿Quién ocupará mi ser?
¿Quién me ayudará a ver?
¿Ya no tendré a alguien que vele mi sueños?
¿Y quién ahora inspirará mis versos?
¿Cuándo pudo el final haberse cambiado?
¿Cuándo?, ¿quién?

Siempre, se pudo siempre …
un solo gesto … Pero al final, se fue.
Y ahora estás tú.
Y velaré tus sueños,
me inspirarás mis versos.
Y aunque aún sin saberlo,
aquí estás, mi vieja amada,
la más amada …

¿Quién?, ¿quién?

 

30 de agosto de 2016

Desesperaba

image

Algunas veces pensaba
que algún día me querrías.
Al poco desesperaba.

Algunas veces pensaba
que algún día tú querrías,
que te cogiera en mis brazos,
y que jamás te soltara.
Al poco desesperaba.

Algunas veces pensaba
que algún día te diría
cuánto cuánto te añoraba,
desde el día en que partías
hasta aquel que regresabas.
Al poco desesperaba.

Algunas veces pensaba
que algún día tú querrías
partir conmigo o quedarte
en el sitio que tocara,
pero juntos los dos,
siempre juntos.
Al poco desesperaba.

Muchas veces he pensado
en cómo poder decirte
algunas de las cosas que,
algunas veces pensaba.
Al final desesperaba.

Cuando un día al fin te dije
cuánto cuánto te quería,
cuánto cuánto te añoraba,
cuánto y cuánto yo te amaba.

Ese día vas tú, y me dices …
Me dices que me querías.

Que algunas veces pensabas
en cómo me lo dirías.

Que mucho me recordabas
desde el día en que partías
hasta aquel que regresabas.

Me dices …
que te cogiera en mis brazos.
Que jamás me separara.
Que quedemos o partamos
hacia el sitio que tocara.
Pero juntos los dos,
siempre juntos.
Y si no … seguro.
Seguro desesperabas.

Al final tú,
tú también desesperabas.

 

6 de enero de 2015

Tocar tus sentidos

SAM_0308

Quisiera cantarte.
Quisiera escribirte canciones bonitas.
Quisiera tocarte.
Hacer que despiertes.
Que sueñes, que vivas.

Tocar tus sentidos.

Quisiera contarte.
Quisiera escribirte con letra bonita.
Hacer que descubras algunas palabras.
Hacer que palabras de siempre
te suenen distintas.

También provocarte.
Abrir tus sentidos.
Hacer que revivas.
Hacer que pasiones de siempre
las sientas distintas.

Quisiera tenerte.
Poder encontrarte.
Tocar tus sentidos.
Pero algunas veces,
y aunque sin quererlo,
procuro olvidarte …

 

23 de diciembre de 2015

Crea una web o blog en WordPress.com

Subir ↑