Homenaje

 

A MI MADRE

Cuando la noche aparece

en la mitad de mis días,

recuerdo que siendo niño

en tus brazos me cogías.

Velabas siempre mis sueños

para hacerlos realidad.

Yo casi siempre soñaba

con teneros a mi lado,

a los dos, y por igual;

a mi madre y a mi padre,

sin nunca decepcionar.

Una vida de trabajo

para que el pan y el calor

en casa nunca faltaran.

Sin transmitir nunca penas,

los dos siempre por igual;

madre y padre,

sin nunca desanimar.

Tu porfía, tu esperanza

y tu alegría;

el amor que derrochaste

siempre estarán en mi vida.

Comprendí ya desde niño

que nunca abandonarías,

que todo tu empeño iría,

en allanar el camino,

hacernos siempre de guía

y mejorar nuestro paso.

Nunca pensaste en tí,

en hacer tu vida fácil.

Siempre tus hijos primero.

Te privaste de lo tuyo

para centrarte en lo nuestro.

¡Dios mío, qué suerte tuve

de tenerte como madre!

pues hiciste el milagro

de sacarme hacía adelante

a pesar de la pobreza,

de aquella época dura.

No sé cómo reflejar,

cómo expresar mi emoción.

Intento con estos versos

transmitirte mi cariño.

Decirte madre que siempre

me acordaré de tu esfuerzo,

del amor que siempre tuve,

de lo mucho que te quiero.

 

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27 de abril de 2017

El lenguaje del silencio

 

«El Valle del Silencio»

El silencio empezó a hablar.
Como ya nadie escuchaba,
decidió hacerse notar:
Creó un hermoso valle
para poder reflejar,
que el tiempo se para ante él,
que allí se puede entender
lo que es la auténtica paz.
Sin palabras, sin palomas dibujadas.
Sólo sosiego absoluto,
sólo calma y armonía.

Su grandeza se percibe,
su bella naturaleza.
No necesitarás más.
No encontrarás estructuras
para poderlo expresar.
Sólo silencio. Nada más.
¿Para qué salir de allí?
Ningún lugar es mejor.
La magia en el valle está.

Los peregrinos que llegaban
con sus mochilas vacías,
regresaban a su casa
desbordantes de la vida,
y del silencio encontrado
en su andar por este valle,
y sus encantados montes.
San Genadio y eremitas
aprovecharon su tiempo,
y encontraron en silencio
su sentido de la vida.

Hoy el valle está ardiendo.
Y todo El Bierzo lo llora.

El Bierzo se va quemando
con el arder de estos montes,
con el olvido de muchos
que su ignorancia perdona.

Llora Bierzo y no te quemes.
Olvida a todos esos ingratos,
pero no olvides tu historia.
Recupera tu pureza.
La magia en tu tierra sobra.
Intenta despertar berciano
y que el silencio te ayude
a distinguir en las sombras
las palabras palabreras,
con sus formas y retóricas,
de los silencios de pueblos
y de la tierra quemada,
de las calladas de gentes
que sienten de corazón que
El Bierzo se está quemando.

Hoy el valle está ardiendo.
Y todo El Bierzo lo llora.
El silencio está hablando.
Escuchémosle;  también llora.

 

Mientras El Bierzo se quema

21 de abril de 2017

 

La canción

 

Algunas canciones permanecen en nuestro recuerdo, nos hacen revivir momentos pasados, y nos emocionan pese al tiempo transcurrido.

En una estación de tren.
En un asiento de un parque.
Sentado en el autobús,
caminando por la tarde.
Momentos de concentración,
de libre ensimismamiento.
Sólo viendo sin mirar.
Soñando siempre despierto.

Pensando si recordarás,
si te acordarás de aquello
que juramos no olvidar 
por mucho que pasara el tiempo.
Aquella noche de agosto,
bajo aquella luna llena,
prometimos siempre amarnos.

¿Recordarás la canción que
tantas veces cantábamos?
Aquella cuyo «I love you»
tan especial nos sonaba.
¿Te acordarás que a mi oído
tu siempre la susurrabas?

«Because I love you
Yes I love you, oh, how I love you»

5 de abril de 2017

¡Qué pena!

Principito
Imagen de «El Principito»

 

¡Qué pena!
Recuerda niño que mi alma
está llorando por ti.
Estás tan lejos ahora
que no me podrás oír.
No obstante, mi bello niño,
mi alma, siempre, junto a ti.

¡Qué pena!
A pesar del lejano exilio
te sentiré siempre aquí,
aquí cerquita, a mi lado,
ahora  y siempre junto a mí.
Siento mucho no escucharte,
ni nada poderte decir.

Sólo,
con estos sencillos versos,
desahogo mi pesar,
mi enorme pena dolida.

Sólo,
intento poder mostrar
todo,
casi todo mi sentir.

Versos 
que sé, no podrán llegarte,
pero nunca están de más.
Aquel día que marchaste,
nos dejaste un gran dolor,
una eterna amargura.
Se acabó nuestra ilusión.

¡Qué pena!
No te pude acompañar,
y te llevaste contigo
mi mitad del corazón.
La otra mitad siempre llora
recordando con pasión
tu dulzura,
tu inocencia,
tu bondad,
tu comprensión.

¡Qué lástima!
Como aquella niña guapa,
que camino del colegio
iba de muy mala gana,
y aplastaba su carita
en la ventana,
para que luego el poeta,
un León de la poesía,
su triste historia contara.

¡Qué lástima!
Ojalá pudiera ser
que en aquel lugar se vieran,
y jugaran muy contentos
por no tener que ir
a la escuela.

Sólo
asistir a alguna clase
para leer algún verso,
y así entonces el poeta
pudiera ser su maestro.

 

 

1 de abril de 2017

Día internacional de la poesía

En un rincón

Muy temprano
el desamor me alcanzó.
No quería abandonarme. 

Creí no volver amar.
Pensé que viviría
vagando,
como un fantasma,
con cadenas al andar. 

Una tarde,
muy aburrido,
te encontré
en aquel rincón. 

A ojearte empecé,
sin un especial esmero.
Prendado pronto quedé
con tu elocución:
¡cómo contabas
las penas del desamor! 

Ahora que te he descubierto
necesito tu cobijo.
Tu sosiego tranquiliza
mi espíritu,
a veces,
atormentado. 

Tu belleza despierta
los placeres de mi alma,
y de mi carne. 

Cuando estoy
sólo contigo
lo demás da igual:
Es un éxtasis,
es la POESÍA.

Versos para ti

 

Sueño con tu cara, sueño con tu risa.
Pienso en tu mirada y en tu simpatía.
Me acuerdo de cómo a ti te gustaba
conmigo charlar.

Me acuerdo del día, cuando tú y yo juntos
con otros amigos, viendo atardecer.
No pude aguantarme y te robé un beso.
¡Aquel primer beso!

Aquel primer beso que sin esperarlo,
con mucha ternura, tú me devolviste,
en el mismo otero, viendo ya la luna,
un día después.

Recuerdo tu cara, recuerdo tu ropa.
Pronunciar tu nombre aún me ruboriza,
mi alma  estremece aún al recordarte,
y pensar en ti.

Recuerdo tu esencia, tu sonrisa alegre,
tu cara risueña cuando me mirabas,
tu cuerpo acorde con tu simpatía,
todo natural.

Me gustabas tanto que nunca he sentido,
aquel cosquilleo que me producías.
Con sólo acercarme y notar tu mirada
me sentía feliz.

Por eso es ahora que sigo escribiendo
por si alguna vez, con un poco de suerte,
me lees estos versos, y entiendes que siempre
escribo por ti.

11 de marzo de 2017

Poeta

“Vete a mirar los mineros,
los hombres en el trigal,
y cántale a los que luchan
por un pedazo de pan.

Vive junto con el pueblo,
no lo mires desde afuera,
que lo primero es ser hombre,
y lo segundo, poeta”

Atahualpa Yupanqui

 

Poeta que sólo escribes
para embellecer tu verso,
para mostrar tu sapiencia,
para lucirte en tu verbo.

Intenta aproximarte
a los hombres desahuciados,
a las personas que sufren
y a los niños olvidados.

Ocúpate un poco al menos,
de sentirte más cercano,
de llegar más a los pobres,
a los humildes paganos.

Con tu verso corto y claro
procura hacer que te entiendan,
y olvídate por un rato
de las figuras grotescas,
de las formas rebuscadas,
de los adornos y vueltas.

Que tu verso, alguna vez,
sirva para denunciar,
para expresar en su nombre
toda gran iniquidad.

 

 

7 de marzo de 2017

Madurez

 

En un día algo nublado,
con cierta amargura interna,
escuchas una canción,
relees un viejo poema.

Recuerdas tus días pasados,
alegres, llenos de sol.
Los sientes algo alejados,
te preguntas qué pasó.
El tiempo transcurrió rápido,
y tu recuerdo ahí quedó,
solamente tu recuerdo.

Tu juventud te abandona.
Comienzas a comprender
que no todo es el pasado,
que aún tienes cosas que hacer,
otras muchas que aprender,
y algunas para enseñar.
Aún te queda por vivir,
aún tienes que disfrutar.
Comienzas a  descubrir
que la juventud pasada,
es sólo una etapa más.

Aquella canción de amor
que nimia te parecía,
ahora te parece hermosa,
te hace sentir todo vivo.
Te emociona y te transporta
hacia el monte del olvido.
Te recuerda a tu Lucía,
a tu amor particular,
a la mujer que ahora quieres,
y a la que luego amarás.

Aquel poema que antes,
apenas te sugería,
ahora te parece nuevo,
entiendes lo que decía.
El poeta allí expresaba
la levedad de los días,
la plenitud del amor,
la merced de toda vida.

 

19 de febrero de 2017

Ya no te acuerdas

 

Ya no te acuerdas.
Hubo un tiempo en que me amabas,
que no podías imaginar sin mí tu vida.
Juraste amarme para siempre.
Me hiciste prometer que jamás te dejaría.
Hoy te vas porque dices estar cansada.
Dices no reconocerte, estar  perdida.
Estás segura de ya no sentir nada.
Afirmas  que se acabó el amor,
aquel, que no hace tanto, por mí sentías.

Ya no te acuerdas.
Aquellas tardes de quedada  en El Guiñol
tomando vinos con aquella gran pandilla.
Tú te reías de las cosas que contaba,
yo solamente te veía como amiga.
En poco tiempo cambió del todo mi mirada
y llegué a ir sólo para verte,
y disgustarme, y hasta llorar después,
si tú no estabas.

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El Guiñol de Ponferrada

Amor perdido

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Yo,
que siempre soñé encontrarte,
después de media vida buscando,
al final lo conseguí.

Luego,
no me preocupé en cuidarte,
abandoné mis anhelos,
y por eso te perdí.

Ahora,
vuelvo a soñar con tenerte,
con ser tu cómplice amante,
y sentirte junto a mí.

Además,
después de que te alejaras
y descubrir tu belleza
finalmente comprendí.

Por eso,
aprendí a quererte más que antes,
a no dejarme llevar, por el efímero goce;
a valorar lo importante,
y a mi vida compartir.

Y es que,
si se comparte la vida
con sus dudas y tropiezos,
con sus certezas y pasos
es más fácil de vivir.

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