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¡Tus ojos verdes, tus ojos!
Como el viento de verano
cuando el sol está saliendo.
Me trasladan a un estado de
alabanza y plenitud.
Me hacen pensar que yo puedo
caminar, como tú hiciste,
sin mezquindad en la entrega,
sin reprimir sacrificios,
sin esperar recompensas.
Para muchos cuesta mucho,
para algunos nada cuesta.
Para ti sólo supuso
la alegría en esta tierra.
Tus ojos verdes, tus ojos.
Ellos transmiten tu esencia,
simpatía y confianza.
El sentir de una existencia.
La paz a aquellos que miran
tus ojos de primavera,
de otoño, invierno y verano.
Y hasta de estaciones muertas.
Que sólo ya
¡y aún nos muestran!
sólo en un viejo retrato
la bondad en su grandeza.
¡Ay tus ojos verdes, tus ojos!
Que me llevan y enamoran.
Me guían y me despiertan.
Navidad intensa.
Tierra vacía.
Navidad con pena.
Tierra olvidada.
Navidad en soledad.
Con recuerdos que no pasan.
Navidad viva y navidad mágica.
Mirar al cielo ya dormido
desde esa tierra extensa,
desde esa tierra tan llana.
Percibir el infinito.
Y esos sueños imposibles
que se acercan a los niños,
a personas de bonanza.
Las estrellas que allí lucen
te acogen y te acompañan.
Siempre iluminando el camino,
hasta un regreso final a casa.
Navidad de aquellos pueblos,
perdidos entre la nada,
pueblos con los que uno sueña
porque siempre serán la casa
de aquella Navidad Feliz,
y nunca más olvidada.
Igual que aquella tierra extensa,
aquella tierra tan llana,
donde vivimos soñando
con alcanzar ese cielo,
que desde allí contemplábamos,
y que solo más tarde entendimos
que solo allí, y desde allí,
lo soñáramos.
Desde esa tierra vacía,
desde esa tierra olvidada,
percibimos la belleza,
la sencillez y la magia.
Gracias a esas tierras nuestras,
a esas tierras olvidadas,
a las tierras casi vacías,
a las tierras desgarradas
después de tanto abandono.
Seguro renacerán
como sueños imposibles,
pues sus gentes son conscientes
de su origen, de su casta,
y por eso ayudarán
a llenarlas de esperanza.
Cervecita compañera.
Cañita muy bien tirada.
Haces que olvide mis penas,
que reviva mis andanzas.
Que disfrute con amigos,
que no me encierre y me abra.
Que reavive mis sentidos,
que no corra y tome pausa.
Cuando con otros te encuentras
y disfrutas de una caña,
el tiempo va y se detiene,
se aprovecha y no se gasta.
¡Qué más se puede pedir!
¡Cómo conocer a gente
desde casa, en tu pantalla!
Puede que también así,
pero la caña es la caña.
Siempre con moderación
que la vejiga si no, estalla.
Ayer te volví a ver.
Después de tanto tiempo.
En principio quise hablarte.
Pero me escondí. Tú me viste.
Y como antaño, enamorados,
nos amamos.
Hoy desperté. Recordé
mis sentimientos hacia ti.
Y me volví a ir.
Quise haberte mentido.
Irme diciéndote que ya no.
Que ya no te quiero.
Que fue un tiempo que pasó.
Que se acabó aquello.
Pero no pude.
Porque solo has sido tú.
La chica a la que quise.
De la que me enamoré.
Por la que algo lloré.
Por la que siempre viví.
Con la que siempre soñé.
¡Ha pasado tanto tiempo!
¡Y tanto me cuesta volver!
Aunque sigues siendo tú.
Quien me incendia por dentro.
Quien me sigue sonriendo.
Quien me lleva hasta el cielo.
Quien me deja indefenso.
Y sin ti, solo mantengo.
Y me cuesta vivir.
No siento
Sin barreras.
Sin complejos.
Sin ideas cegadoras.
Sin políticos a sueldo.
Bastaría.
Con más. Respeto.
Humanidad. Humildad.
Tolerancia a los demás.
Difícil no avasallar.
Muy difícil Ser. Opinar.
De forma diferente al popular.
Complicado Ser. Neutral.
Fácil.
Hablar. De Libertad.
Sin respetar.
Libre. Sin más.
Sin demostrar. Sin incendiar.
Sin increpar. Sin violentar.
Sin joder la vida a los demás.
Sin imponer. Sin insultar.
Libertad.
Para mí.
Para ti.
Y los demás.
Dejad que la gente viva.
En Paz.
Con Libertad.
Arte:
Capacidad. Habilidad.
Para hacer algo.
Para insultar:
Tu puta madre.
¿Arte? ¿Libertad?
ABG
22 de febrero de 2021
«Simplemente vivir no es suficiente -dijo la mariposa- uno debe tener sol, libertad y una pequeña flor.» — Hans Christian Andersen
Quisiera componeros versos que os recuerden quien soy.
Quisiera encontrar la música y escribiros mi canción.
Quisiera que nunca dudarais que siempre fuisteis Amor.
El amor que sin quererlo rebosa del corazón.
El amor que nunca acaba.
El que hace que uno se olvide
de todo lo que el mundo ofrece,
sin ninguna otra pretensión.
No espero que sea devuelto,
ni agradecido si quiera,
quizá solo recordado
cuando se apague mi voz.
Sabed que sois mi luz.
Y mi luna. Y mi sol.
El sol que de día brilla
y te señala el camino.
También aquella luna perfecta
que te ilumina en la noche,
y te transporta hacia el cielo.
Y que al verla te enamora.
A veces hasta susurra
entonando una canción.
Aquella que que yo querría
componeros a los dos.