Poema vástagos

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Escucho en la callada noche,
oigo el lamento del solo,
pienso en la gente inocente,
y de forma clara veo
esa oscura realidad.

Qué mundo despreocupado
este que vive y lamenta
pero que pronto se olvida
de la triste soledad.

Expío mis muchos pecados
con la oración comprensible
del hombre bueno y humilde,
sin pretensiones absurdas,
desmedidas e inservibles,
y con la sola intención
de allanar desde el inicio
a los vástagos su camino,
y que entiendan cuanto antes
cuál ha de ser su motivo.

Vivir de manera firme,
con la humildad del que entiende
el paso breve del ser,
para volver otra vez
a la simple inexistencia.

Como el agua de aquel río
avanzamos impulsados
por la pendiente imparable
hacia otro río mayor.

Después solo nos diluimos
entre tanto y vital líquido
perdiendo nuestro color
para al final no ser nada.

Debemos desengancharnos
de esos ruines indecentes,
salvados por la campana
de la muerte desolada
tras una vida sin más.

 

24 de julio de 2018

Vida II

La verdad de la mentira,

la razón de nuestra fe,

el sonido del silencio,

la luz del anochecer.

El despertar de aquel sueño.

El avanzar sin correr,

en lugar de ir corriendo

sin nunca parar a ver.

Soñar, aun estando despiertos.

Querer a aquellos que odiamos.

Hacer que el tiempo se pare.

Decírselo a los que amamos.

Dejar vivir los sentidos,

dar luz a las emociones,

enfrentarse con los hechos

para buscar soluciones

Mirar inteligentemente a la vida,

para poder apreciar

lo despreciable de mucho

que vemos como vital.

La inmediatez de lo lento,

la grandeza del finito,

la belleza de lo feo,

lo corto del infinito.

10 de junio de 2018

Mis compañeros de viaje

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Hacia el andar más despacio
se encamina mi existencia.
La huella que voy dejando
la borran las inclemencias
del tiempo que va pasando
según recorro el camino.

A la vez que sigo andando
la gente que me acompaña,
la que a ratos va conmigo,
siempre ayuda a recordar
que a pesar de algunos baches
no es en vano el caminar.

Naturaleza eterna

 

 

Entre nube y nube el sol.

Entre tejado y tejado el monte enseña el sendero.

Bella naturaleza que casi siempre sorprende.

Sólo hace falta mirarla,

mirarla muy atentamente,

para apreciar sus momentos,

sus instantes de esplendor.

Así verás que son todos.

Hasta los más tristes versos,

a veces son los más bellos,

por no decir que así siempre.

Y es que la naturaleza enseña,

si estás dispuesto a aprender.

Nos enseña la belleza, la crudeza y la verdad.

A saber que todo nace,

y que después, todo muere,

y que entre medias tenemos

una vida por vivir,

algo de que disfrutar

y sobre todo sentir.

Sabia y bella creación

de la que todos tomamos

el néctar que nos ofrece.

Un regalo para dioses,

escogidos de la nada,

nacidos por el azar,

y que no obstante se olvidan,

si es que alguna vez aprenden,

que simplemente es casual,

que su vida y su existencia

sólo se debió a la nada

y a la nada volverán.

 

 

3 de agosto de 2017

 

Distantes

​En la corta lejanía, 

me atormenta la distancia. 

Juntos, y a la vez distantes. 

En un recorrido corto 

nos perdemos sin reencuentro. 

En espacio, tiempo unidos, 

y tan lejos separados. 

Y es que ya el tiempo pasó, 

y nos pilló a paso cambiado, 

y después de tantos pasos 

se acrecentó más el cambio. 

Quizá la culpa no exista, 

sólo un error de principio.

Nuestras líneas, como todas, 

algunas curvas advierten, 

pero nunca coincidieron,

a veces ni convergieron,

y por eso,

y por momentos,

juntos, y a la vez distantes.

  


28 de julio de 2017

El momento de la vida

 

Entre momento y momento
sentido, disfrutado, o
solamententre vivido.
Entre pesar y pesar,
se pasa el vivir tan breve,
que más tarde o más temprano
hasta el recuerdo se pierde.

La verdad se distorsiona,
no menos el sentimiento.
El hombre cree entender
la levedad de su tiempo.
Sólo acepta un hombre sabio
la cortedad de su ser.

El astro rey aparece
cada día que revive.
Cada tarde que se marcha
su puesta nos maravilla.
Las flores en primavera,
tan vivas y esplendorosas,
tan preciosas coloridas.
Luego en muy poco tiempo
se marchitan y se mueren.
Enseguida, otras nacen,
iguales de esplendorosas,
lo mismo de coloridas,
y puede que más hermosas.

La vida nace y se muere
en el mundo cada día.
Unos van, otros vienen.
Una y una, y otra vez,
desde antes, y hasta siempre.

Atesora el miserable,
roba a su vida la dicha,
no disfruta del momento.
Es una historia muy larga,
pero siempre repetida.
Y de nuevo a empezar,
aunque los de aquí no vivan.
Idiotez es el pensar
“mañana será otro día”,
idiotez, quizá,
o quizá sabiduría.

El momento de vivir,
breve, muy breve será,
pero cierto es el decir,
que tiempo nos sobrará.
Si apreciamos los tesoros
que la vida nos enseña,
disfrutaremos del tiempo,
beberemos la bebida
más rica y más refrescante,
tendremos en nuestras manos
la belleza del instante.
No nos interesarán secretos
de piedras filosofales.

La alegría por vivir,
aunque sólo sea un momento,
es el único tesoro.
La amargura de la vida,
no es más que una vida exigua
al quitarla toda risa.
No dejemos de pensar que,
aunque las flores marchitan,
aparecen unas nuevas
todavía más bonitas.

5 de julio de 2017

Frases


El sonido del silencio me conforta.

El no oír a los que gritan me atormenta.
La soledad entre la gente me preocupa.
Los llantos de los niños me rebelan.
La bondad del humilde me la creo.
La palmadita del pelota me molesta.
El malhumor del mutilado lo comprendo.
La palabra del político, una mierda.
El valor de la vida, lo primero.
El fin de alguna vida, despreciable.
El desprecio a los pobres, miserable.
El valor de la palabra, una rareza.
El dinero sin dudarlo, al avaro, al miserable.
La alegría de la vida para el resto de mortales.
La esperanza en la vida no la pierdo.
El amor sin interés, el de los padres.
La felicidad se encuentra,
si se entiende, en cada instante.
La honestidad, a día de hoy, ya no se lleva.
Tu amistad, para mí, es lo importante.

Esperanza

20 de mayo de 2017

Poeta

“Vete a mirar los mineros,
los hombres en el trigal,
y cántale a los que luchan
por un pedazo de pan.

Vive junto con el pueblo,
no lo mires desde afuera,
que lo primero es ser hombre,
y lo segundo, poeta”

Atahualpa Yupanqui

 

Poeta que sólo escribes
para embellecer tu verso,
para mostrar tu sapiencia,
para lucirte en tu verbo.

Intenta aproximarte
a los hombres desahuciados,
a las personas que sufren
y a los niños olvidados.

Ocúpate un poco al menos,
de sentirte más cercano,
de llegar más a los pobres,
a los humildes paganos.

Con tu verso corto y claro
procura hacer que te entiendan,
y olvídate por un rato
de las figuras grotescas,
de las formas rebuscadas,
de los adornos y vueltas.

Que tu verso, alguna vez,
sirva para denunciar,
para expresar en su nombre
toda gran iniquidad.

 

 

7 de marzo de 2017

Madurez

 

En un día algo nublado,
con cierta amargura interna,
escuchas una canción,
relees un viejo poema.

Recuerdas tus días pasados,
alegres, llenos de sol.
Los sientes algo alejados,
te preguntas qué pasó.
El tiempo transcurrió rápido,
y tu recuerdo ahí quedó,
solamente tu recuerdo.

Tu juventud te abandona.
Comienzas a comprender
que no todo es el pasado,
que aún tienes cosas que hacer,
otras muchas que aprender,
y algunas para enseñar.
Aún te queda por vivir,
aún tienes que disfrutar.
Comienzas a  descubrir
que la juventud pasada,
es sólo una etapa más.

Aquella canción de amor
que nimia te parecía,
ahora te parece hermosa,
te hace sentir todo vivo.
Te emociona y te transporta
hacia el monte del olvido.
Te recuerda a tu Lucía,
a tu amor particular,
a la mujer que ahora quieres,
y a la que luego amarás.

Aquel poema que antes,
apenas te sugería,
ahora te parece nuevo,
entiendes lo que decía.
El poeta allí expresaba
la levedad de los días,
la plenitud del amor,
la merced de toda vida.

 

19 de febrero de 2017

¿Por qué lloras mi pequeño?

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Imágenes publicadas en medios de comunicación en los primeros días del año 2017

-¿Por qué lloras vida mía?
-Tengo frío, mucho frío
– No te apures, mi pequeño
que yo te arropo un poquito.

Y la madre se tumbó
cubriendo a su hijo helado.
Así aguantaron la noche
casi, casi, congelados.

– Mamá, ¿por qué no tenemos casa?
– Pues verás, mi niño guapo.
Pronto podremos pasar
para ir al otro lado,
donde gente buena espera
para poder arroparnos.
Nos cederán un hogar
donde vivir mientras tanto.
Allí no tendremos frío;
mamá podrá trabajar,
te podrá comprar comida;
y papá, nos cuidará
desde el cielo, desde arriba. 
No te apures, mi pequeño,
esto pronto pasará.

Mirando los dos el cielo
una noche se marcharon.
Caminaron hacia una estrella
que relucía en lo alto.
Qué injusta vida, Dios mío,
unos tan poco, otros tanto.
¿Por qué no se hace nada?
¿Por qué nos costará tanto?
¿Por qué no damos cobijo
a esos seres inocentes?
Tan pequeños,
                                tan ausentes.                              

¿Qué sentimos, qué esperamos?
O es que somos tan crueles
que permitimos que mueran
mientras calientes andamos  
como decía el poeta.

19 de enero de 2017

Solo

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Solo.
Casi siempre
solo.
Muy a menudo acompañado
por gentes, por ruidos, pero
solo.

Mejor,
muchas veces mejor,
solo.
Nadie te entiende.
Quieren hacerte ver,
y ni se enteran siquiera,
cegados del todo están.

Empapados de palabras.
Palabras y soledades.
Soledades no entendidas,
soledades cómplices,
y palabras compartidas.

Soledades y palabras.
Palabras no sentidas.
Con absurdas formas,
con forzadas risas.

Palabras de saludos,
con estúpidas mentiras,
con estúpidos diálogos.
Con ideas compartidas
y rebaños engañados.

Solamente, solamente
solo.
No sé, ni quiero  estar de otra forma.
Alguna rara vez coincido
con nadie,
contigo;
con otro como nosotros.

Apenas hablamos.
Nos comprendemos,
sincronizamos,
y en un corto momento
nos saciamos.
Después,
volvemos a nuestros adentros
y disfrutamos.

Solos.
Distintos, bellos, delicados.
Solos.

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2 de diciembre de 2016

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