La ida

Imagen de René Schué en Pixabay

 

Con el umbral de aquel hilo
llegó ya mi despedida.
El hilo se quedó corto,
igual se pasó mi vida.
Cuando llegue al fin mi sueño
espero sea insonoro.
Espero no despertar
lamentos de los amados.
Solo recuerdos alegres y
cariñosos sentimientos.

Cuando mi rosa marchita
se retire del camino
deseo haya servido
para alegrar ese sitio.
Ahora allí estarán otras
con un esplendor distinto
que servirán al momento
para lograr el olvido.

En el devenir del tiempo
se espera ser recordado y
mientras formamos parte de él
caminamos.
Muchas veces sí,
con andares retorcidos,
solo pensando en lo nuestro,
sin apenas acordarnos
de aquellos que en el camino
a veces nos ayudaron.
Otras veces sí,
pensamos en los de al lado,
y estuvimos muy dispuestos
para los que nos rodearon.

 

13 de octubre de 2019

 

Poema vástagos

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Escucho en la callada noche,
oigo el lamento del solo,
pienso en la gente inocente,
y de forma clara veo
esa oscura realidad.

Qué mundo despreocupado
este que vive y lamenta
pero que pronto se olvida
de la triste soledad.

Expío mis muchos pecados
con la oración comprensible
del hombre bueno y humilde,
sin pretensiones absurdas,
desmedidas e inservibles,
y con la sola intención
de allanar desde el inicio
a los vástagos su camino,
y que entiendan cuanto antes
cuál ha de ser su motivo.

Vivir de manera firme,
con la humildad del que entiende
el paso breve del ser,
para volver otra vez
a la simple inexistencia.

Como el agua de aquel río
avanzamos impulsados
por la pendiente imparable
hacia otro río mayor.

Después solo nos diluimos
entre tanto y vital líquido
perdiendo nuestro color
para al final no ser nada.

Debemos desengancharnos
de esos ruines indecentes,
salvados por la campana
de la muerte desolada
tras una vida sin más.

 

24 de julio de 2018

Vida II

La verdad de la mentira,

la razón de nuestra fe,

el sonido del silencio,

la luz del anochecer.

El despertar de aquel sueño.

El avanzar sin correr,

en lugar de ir corriendo

sin nunca parar a ver.

Soñar, aun estando despiertos.

Querer a aquellos que odiamos.

Hacer que el tiempo se pare.

Decírselo a los que amamos.

Dejar vivir los sentidos,

dar luz a las emociones,

enfrentarse con los hechos

para buscar soluciones

Mirar inteligentemente a la vida,

para poder apreciar

lo despreciable de mucho

que vemos como vital.

La inmediatez de lo lento,

la grandeza del finito,

la belleza de lo feo,

lo corto del infinito.

10 de junio de 2018

Mis compañeros de viaje

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Hacia el andar más despacio
se encamina mi existencia.
La huella que voy dejando
la borran las inclemencias
del tiempo que va pasando
según recorro el camino.

A la vez que sigo andando
la gente que me acompaña,
la que a ratos va conmigo,
siempre ayuda a recordar
que a pesar de algunos baches
no es en vano el caminar.

Naturaleza eterna

 

 

Entre nube y nube el sol.

Entre tejado y tejado el monte enseña el sendero.

Bella naturaleza que casi siempre sorprende.

Sólo hace falta mirarla,

mirarla muy atentamente,

para apreciar sus momentos,

sus instantes de esplendor.

Así verás que son todos.

Hasta los más tristes versos,

a veces son los más bellos,

por no decir que así siempre.

Y es que la naturaleza enseña,

si estás dispuesto a aprender.

Nos enseña la belleza, la crudeza y la verdad.

A saber que todo nace,

y que después, todo muere,

y que entre medias tenemos

una vida por vivir,

algo de que disfrutar

y sobre todo sentir.

Sabia y bella creación

de la que todos tomamos

el néctar que nos ofrece.

Un regalo para dioses,

escogidos de la nada,

nacidos por el azar,

y que no obstante se olvidan,

si es que alguna vez aprenden,

que simplemente es casual,

que su vida y su existencia

sólo se debió a la nada

y a la nada volverán.

 

 

3 de agosto de 2017

 

Distantes

​En la corta lejanía, 

me atormenta la distancia. 

Juntos, y a la vez distantes. 

En un recorrido corto 

nos perdemos sin reencuentro. 

En espacio, tiempo unidos, 

y tan lejos separados. 

Y es que ya el tiempo pasó, 

y nos pilló a paso cambiado, 

y después de tantos pasos 

se acrecentó más el cambio. 

Quizá la culpa no exista, 

sólo un error de principio.

Nuestras líneas, como todas, 

algunas curvas advierten, 

pero nunca coincidieron,

a veces ni convergieron,

y por eso,

y por momentos,

juntos, y a la vez distantes.

  


28 de julio de 2017

El momento de la vida

 

Entre momento y momento
sentido, disfrutado, o
solamententre vivido.
Entre pesar y pesar,
se pasa el vivir tan breve,
que más tarde o más temprano
hasta el recuerdo se pierde.

La verdad se distorsiona,
no menos el sentimiento.
El hombre cree entender
la levedad de su tiempo.
Sólo acepta un hombre sabio
la cortedad de su ser.

El astro rey aparece
cada día que revive.
Cada tarde que se marcha
su puesta nos maravilla.
Las flores en primavera,
tan vivas y esplendorosas,
tan preciosas coloridas.
Luego en muy poco tiempo
se marchitan y se mueren.
Enseguida, otras nacen,
iguales de esplendorosas,
lo mismo de coloridas,
y puede que más hermosas.

La vida nace y se muere
en el mundo cada día.
Unos van, otros vienen.
Una y una, y otra vez,
desde antes, y hasta siempre.

Atesora el miserable,
roba a su vida la dicha,
no disfruta del momento.
Es una historia muy larga,
pero siempre repetida.
Y de nuevo a empezar,
aunque los de aquí no vivan.
Idiotez es el pensar
“mañana será otro día”,
idiotez, quizá,
o quizá sabiduría.

El momento de vivir,
breve, muy breve será,
pero cierto es el decir,
que tiempo nos sobrará.
Si apreciamos los tesoros
que la vida nos enseña,
disfrutaremos del tiempo,
beberemos la bebida
más rica y más refrescante,
tendremos en nuestras manos
la belleza del instante.
No nos interesarán secretos
de piedras filosofales.

La alegría por vivir,
aunque sólo sea un momento,
es el único tesoro.
La amargura de la vida,
no es más que una vida exigua
al quitarla toda risa.
No dejemos de pensar que,
aunque las flores marchitan,
aparecen unas nuevas
todavía más bonitas.

5 de julio de 2017

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