Burguillos

 

La duda. La Oración

 Mira que el tiempo me apremia.
Que mi mal es fiero y fuerte.
Que estoy herido de muerte,
Tocada mi fe de anemia.

¿Es que tú nunca me oirás?
¿Es que mi angustia no basta?
Tu silencio, Dios me aplasta
Y yo ya no puedo más …

Perdido en la oscuridad,
ando errante, peregrino.
¿Cómo haré yo mi camino
Sin Dios, sin norte ni paz?

Si es que Tú existes , Señor,
también a mí, por tu amor,
ábreme tu pecho
que en él quiero entrar…
me duele la vida
y llego desecho
de tanto dudar.”

 

Una vida de búsqueda hasta el final

Por barbechos y rastrojos
rastreo y busco tus huellas …
Y de mirar las estrellas
me estoy quedando sin ojos.

 

Del libro: “La vida en un columpio” de Jesús Mª Burgos Giraldo (Moral de la Reina 1924)

 

 

 

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En tu tumba

Al acercarme a tu tumba 
tu silencio hace que llore.
El alma se me estremece 
y no me salen las voces.
Me gustaría encontrar 
alguna  palabra bella
que expresara mis recuerdos, 
que pudiera describir 
lo que ahora y siempre siento
cada vez que pienso en ti,  
cada vez que a ti me acerco.

Al visitarte en tu tumba,
al recordarte en silencio,
al plantearme la vida 
siempre pienso, 
siempre siento 
que te marcharas así, 
sin el reconocimiento 
que merecido tenías. 
Pero la vida es, ya sabes,
un camino pasajero
cuyas huellas más valiosas 
no son las que a veces quedan 
permanentes por más tiempo.
Ni siquiera las más grandes.   

Tú eres mi guía, mi camino 
y mi morada. 
El espejo en que mirarme,
y el alma que me acompaña. 
A veces me siento solo, 
caminante sin destino, 
peregrino hacia la nada. 
Pero enseguida recuerdo 
que tu siempre me acompañas.

Qué difícil es hacer que se nos ame. 
Qué sencillo fue hacer que se te amara. 
Siempre, y para siempre, ejemplar, 
feliz a pesar de todo,  
bondadoso y de fiar.
Tras la humillación dolida, 
tu siempre te levantabas.  
Hacías pequeño el problema 
y que nunca se notara.

No puedo romper mi duelo.
Sí acordarme de tu ejemplo. 
Eres como ese día soleado, 
el de amanecer precioso, 
que brinda un atardecer 
deslumbrante para todos.   

Solamente con tu ejemplo. 

Tu silencio hace que llore,
pero quiero ese silencio 
sin ruido que al mismo estorbe. 

A mi padre

10 de julio de 2018