Carta de una poetisa

No quiero parecer pretencioso, solo quiero compartir la alegria que me causa recibir un comentario como el que trascribo a continuación. Es un comentario recibido a través de mi correo electrónico, y que reconozco me ha emocionado. Desde luego cuando uno escribe lo que siente, con los miedos que eso conlleva, y hay alguien que te transmite que ha experimentado algo al leerlo, o que simplemente te manifiesta que le gusta, te provoca una gran satisfacción, y una complicidad y cercanía difícil de expresar.

Por eso, y solo por eso, comparto con quien tenga a bien leer este pequeño blog su escrito, y quiero transmitir mi agradecimiento a Nidia, por mandarme este comentario sobre mis libros, y con él, transmitirme una motivación especial para seguir mostrando mis poemas y demás textos con los que, dicho sea de paso, disfruto grandemente al escribirlos.

 

Hola Alberto,

He leído tus dos libros. Más de una vez.
La primera pasada fue rápida, producto de la glotonería literaria.
La segunda vuelta es cuando afloran las palabras, los sentimientos, las intenciones.

Comencé por Paisajes Interiores, me pareció el orden natural.
Me sorprendió la claridad del lenguaje, la pureza de los sentimientos.
Pronto se distingue la influencia de Antonio Machado,
en cuanto al tratamiento de temas cotidianos, la repetición
de frases o conceptos que le dan un ritmo casi musical.

Luego Solanas, Silencios y Musas, donde hay una clara evolución,
pasando de lo descriptivo a lo más íntimo, desnudando y exponiendo
sentimientos, o fantasías, pero no por ello menos reales.
Con lenguaje claro y estilo sin pomposidad, se abordan los
temas más trascendentales como el amor, el desamor, la vida y la muerte.
Creo que es un libro que pueden leer tanto adultos como niños,
ya que transmite altos valores morales y, aun cuando hay tristeza,
queda abierta una puerta a la esperanza y el optimismo.

Tus libros me han gustado mucho. Diría que eres un Machado
moderno, cantándole a la vida con sentimiento y, a la vez, inyectando
frases que invitan a la reflexión y a la relectura, que
es lo mejor a lo que puede aspirar un poeta.

Es la opinión de una poetisa aficionada, nada más.

Saludos,
Nidia

Ojos ingenuos

img_20180513_170952665207272.jpg

Ojos oscuros,
ojos sin base,
puertas abiertas,
laberintos de tapiales.

Casas en llanuras de amapolas,
de encinas y de trigales,
de perdices y avutardas,
de palomas y pardales.
Y los cantos,
esos ecos de calandrias.

Muchas tapias derruidas,
algunas pocas salvadas.
En tiempos,
fuertes de teja y arcilla,
de la tierra y de la paja.

¿Dónde están los que cuidaban
de esas tierras del pasado?
Pasado no tan ausente,
pero mucho sí olvidado.

Allí descubrí la vida,
el desaire, el abandono,
la infinitud y la muerte.
El amanecer del sol,
momento que todo puede.
A imaginar el inmenso
cuando el sol desaparece.
A soñar con el destino,
con un viaje tras la luz
para conocer más mundos,
hacia una vida sin fin.

Imaginando llanuras
de grandes
y bellas tierras,
con noches llenas de luces
alcanzables e infinitas.

Ojos ingenuos,
ojos nublados.
Ojos humildes,
ojos cansados.

Ojos abiertos

13 de mayo de2018

En el Colegio Diocesano San Ignacio

Gracias al Colegio Diocesano San Ignacio de Ponferrada por permitirme hablar en su semana cultural de mi poesía. Gracias por su trato y atención.

Es un privilegio estar con estos chavales de la ESO y con sus profesores.

Alma

Pesando el alma
Pesando el alma

En un espacio remoto
de una tierra tan lejana,
en un tiempo sin medida,
con una mente más sabia.

Sin nada de territorios,
de banderas, ni de vallas;
de cañones, ni de guerras;
de enemigos, ni de rabias.
En compañía de gentes
en inmensidad cercana.

Qué difícil es creer.
Qué difícil de explicar.

¿Hacia dónde caminamos?
Hacia donde el alma vaya.
Si hacemos caso a la ciencia
el camino es a la nada.
Pero, si el alma existiese,
hacia donde el alma vaya.

Y hacia ese espacio remoto,
de una tierra tan lejana,
en un tiempo sin medida,
de existir,
hacia allí camina el alma.

Las almas de tantas gentes
que su vida de esperanza
fue rota en algún momento,
pero sin perder su calma.
Una calma conseguida
por la vida que da el alma.

 

31 de marzo de 2018

Sábado Santo

Tripulante, pasajero

IMG_20170718_115042

Sin musas, con apatía.
Esperando el momento,
confiado al nuevo día.
Navegando sin tormentas
por una mar de mentira.
Pasando puerto tras puerto
dejando melancolías,
guardando nuevos recuerdos
para enriquecer la vida.

Escribiendo en la bitácora
el transcurrir de los viajes.
El cuaderno algo monótono,
monótono también paisaje:
mar y bruma hacia lo lejos,
de cerca solo puntales.

El barco nunca se para,
aún con el ancla sujeta,
se mueve de un lado al otro
como pidiendo partir.
Y es que al final él espera
un cambio de personajes,
a tripulantes novatos,
que aprendan a navegar,
que descubran un mar nuevo,
y que sepan al llegar
que alcanzaron su destino.
Que no se alejen sin más
por buscar en otros puertos
lo que nunca encontrarán
al no querer apearse
y hacer frente a lo real.

9 de marzo de 2018

Mi nuevo poemario: «Solanas, silencios y musas»

Este es el aspecto de mi nuevo poemario, con cuarenta y tres poemas, editado por Círculo Rojo, y del que me siento muy satisfecho. Acabo de recibir los ejemplares y no he podido resistirme a mostrar esta imagen.

Si alguien estuviera interesado en adquirirlo que contacte conmigo a través del email: albertobg13@hotmail.es.

Su precio: 11€

Crea una web o blog en WordPress.com

Subir ↑