Muerte serena

 

 

Dicen que no te merezco,
que soy poco para ti,
que nací pobre y perdido
y que así he de morir.
Moriré como otros tantos mueren:
Solos y abandonados,
y sin la vida sentir,
pues,
cuando aparece la muerte
ni ricos, ni con cariño,
el morir es el morir.

No sentiré estar muerto,
ni ser pobre ni querido,
ni recordado siquiera.
Solo volveré a ser tierra.
Y se acabará el vivir.

¿Y mi enfado de qué sirve?
Pues de nada para mí,
ni de nada para ti,
porque el morir pronto llega
y el despertar al morir
nada o poco consuela
habiendo tenido un tiempo
más grande para vivir.

 

13 de febrero de 2020