¿Por qué lloras mi pequeño?

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Imágenes de los medios de comunicación en los primeros días del año 2017

 

-¿Por qué lloras vida mía?
-Tengo frío, mucho frío
– No te apures, mi pequeño
que yo te arropo un poquito.

Y la madre se tumbó
cubriendo a su hijo helado.
Así aguantaron la noche
casi, casi, congelados.

– Mamá, ¿por qué no tenemos casa?
– Pues verás, mi niño guapo.
Pronto podremos pasar
para ir al otro lado,
donde gente buena espera
para poder arroparnos.
Nos cederán un hogar
donde vivir mientras tanto.
Allí no tendremos frío.
Mamá podrá trabajar,
te podrá comprar comida;
y Papá, nos cuidará
desde el cielo, desde arriba. 
No te apures, mi pequeño,
esto pronto pasará.

Mirando los dos el cielo
una noche se marcharon.
Caminaron hacia una estrella
que relucía en lo alto.
Qué injusta vida, Dios mío,
unos tan poco, otros tanto.
¿Por qué no se hace nada?
¿Por qué nos costará tanto?
¿Por qué no damos cobijo
a esos seres inocentes?
Tan pequeños.
Para el mundo, tan ausentes.

¿Qué sentimos, qué esperamos?
O es que somos tan crueles
que permitimos que mueran
mientras calientes andamos  
como decía el poeta.

 

19 de enero de 2017

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