Encuentro. Llegada

Llegada

Ya llegué a tu ciudad. A ver si encuentro el hotel. Estaba en el casco antiguo y espero poder entrar bien con el coche, ¡Genial ahí está! ¡Qué bonita plaza! Estoy deseando subir mis cosas a la habitación y salir a dar una vuelta. 

Bueno, pues ya estoy aquí. El de la recepción me ha indicado varios sitios y resulta que estoy en el centro de todo el meollo, estoy en el corazón de la villa. Vaya tarde que he pillado. Salí lloviendo y desde la mitad del camino he tenido un cielo limpio de nubes con un sol espectacular. Y ahora mismo, cuando el sol se está metiendo, aparece ese cielo rojizo que hace que uno quiera ir hacia él. Pero yo qué va, ¡qué bien me siento aquí! Estoy en el sitio que quiero estar, donde he soñado estar tantas veces.

Cuántas veces he mirado al horizonte o he visto ponerse el sol, y he pensado que quizá tú estarías mirando lo mismo, en ese mismo momento, desde tu espacio. Hasta puede que al verlo, en alguna ocasión, te acordaras de mí. Supongo que seguirás pensando que las cosas bellas de la vida son las cosas que demasiadas veces se nos escapan, que a menudo no sabemos apreciar, que las tenemos siempre ahí pero olvidadas, que son, casi siempre, cosas sencillas de ver y de hacer,  pero no de valorar. Por eso disfruto de estar aquí, viendo este cielo rojizo desde esta terraza de bar, tomándome un estupendo vino y degustando un pincho de patata con bacon, no sé si muy saludable, pero sí sabroso.

Desde mi observatorio estoy viendo pasar gente, bastante gente por cierto. Es martes y son las ocho de la tarde, y no pensé que habría tan buen ambiente por aquí. Estoy en una plazuela con dos terrazas y con varios bares y algún restaurante en las calles adyacentes. He visto que las tiendas siguen abiertas. Supongo que estarán a punto de cerrar. Quizá cierren a las nueve.

No sé muy bien cómo expresarlo, pero estoy y me siento muy a gusto, me siento libre, y no me siento nada solo.

Acaban de empezar a tocar muy cerquita de mí unos músicos. Suenan muy bien.

A disfrutar del momento. Voy a pedirme otro vinito.

ABG

 

 

10 de abril de 2020