Memoria. Mi Allie, mi Noah

Imagen de Susanne Pälmer en Pixabay

 

Me ves y no me saludas.
Te vas sin decirme adiós.
Después de un amor tan grande
no me hablas.

Sin embargo,
aunque al verme no consigas recordarme,
yo siempre al mirarte me emociono,
renace al momento aquel amor.
Y sé que, aunque tú no sepas qué contarme,
se te enciende una chispita de ilusión.
Y con eso, y solo con eso,
ya me vale.

 

 

17 de noviembre de 2019