Hacia donde el alma vaya. Prólogo de Maribel Sansano

III Certamen Internacional de Poesía “Maribel Sansano con Ámbito Cultural”

“HACIA DONDE EL ALMA VAYA”

PRÓLOGO

Querido amigo lector, cuando un bello libro como el que tienes en tus manos (la belleza forma parte del mundo del poeta), se acerca a tu vida, recíbelo a corazón abierto, y más, cuando un poeta como Alberto Blanco desde lo más hondo de su sentir comienza su poemario con estas palabras:

Sentir
Solo soy yo cuando siento
Cuando sueño me transporto
y cuando escribo regreso.

Ante la magnitud de estas palabras solo podemos quedar inertes, evadirnos del mundanal ruido que nos acosa y abrir los sentidos y el alma ante las páginas que tenemos delante para saborearlas al máximo y disfrutarlas en su plenitud.

Contemplar el “sentir del poeta, la grandeza de sus sueños y la riqueza de sus escritos al regresar, es tener la gran suerte de recibir ese guiño al corazón que nos hace Alberto en el maravilloso poemario “Hacia donde el alma vaya”.

Hacer
Algún tiempo preguntando
que he de hacer para mi dicha.
Mi respuesta es muy sencilla,
la de vivir siempre amando.

Vivir siempre amando es el escudo y bandera de quien prologa este libro, desde siempre ha sido mi equipaje de ir por la vida, vivir amando, quizás por ello los versos de este poemario han calado con facilidad por las rendijas de mi alma y quizás por ello también con las palabras de Alberto siento empatía, ya que él, al pensar así, al expresarse así, con la magia de la poesía obtiene el extraordinario resultado final que es, convertir el dolor en compasión y la compasión en Amor.

La vida del poeta puede ser increíble y fantástica, vivir de la poesía y para la poesía es una forma de rebeldía y una entrega existencial que engrandece la vida.

Los poemas de Alberto nos recuerdan en cada momento, las más sencillas, cálidas y hasta profundas pasiones por las que todos hemos pasado.Van surgiendo de la fuente inagotable del sentir en el hacer, dedicándole poemas a la vida, al alma, a su tierra, a su madre, a su padre en la tumba, a los compañeros de viaje, a la felicidad, etc.etc.

Invito al lector a que sin prisa pero sin pausa, lea estos versos que nos regala Alberto, que fluyen con docilidad despertándonos los sentidos, haciéndonos recobrar la consciencia y transportándonos a ese espacio que todo lo abraza.

Maribel Sansano Antón
Escritora y Poeta

La ida

Imagen de René Schué en Pixabay

 

Con el umbral de aquel hilo
llegó ya mi despedida.
El hilo se quedó corto,
igual se pasó mi vida.
Cuando llegue al fin mi sueño
espero sea insonoro.
Espero no despertar
lamentos de los amados.
Solo recuerdos alegres y
cariñosos sentimientos.

Cuando mi rosa marchita
se retire del camino
deseo haya servido
para alegrar ese sitio.
Ahora allí estarán otras
con un esplendor distinto
que servirán al momento
para lograr el olvido.

En el devenir del tiempo
se espera ser recordado y
mientras formamos parte de él
caminamos.
Muchas veces sí,
con andares retorcidos,
solo pensando en lo nuestro,
sin apenas acordarnos
de aquellos que en el camino
a veces nos ayudaron.
Otras veces sí,
pensamos en los de al lado,
y estuvimos muy dispuestos
para los que nos rodearon.

 

13 de octubre de 2019