Ausencia

Te fuiste
con el día amaneciendo.
Yo me desperté
y no estabas.
Cuando quise darme cuenta
tu puerta estaba cerrada.
Te perdí sin enterarme
como muchas otras veces,
sin percatarme de nada.
Al fin y solo,
cuando la noche caía,
comprendí que me faltabas.
Que mi vida con tu ausencia
no era vida si no estabas.
Pasó a ser
una simple y triste
mancha oscura
en la mitad de la nada.
Me faltaba un horizonte,
no tenía voluntad,
¿para qué seguir andando?
¿de qué sirve ya el mirar?
si no veo otra cosa 
que la nada y nada más.
El tiempo se me pasó pronto
y a tu lado mucho más.
Pero qué largo es ahora
desde que tú ya no estás.

 

28 de diciembre de 2018

Anuncios
de Alberto Blanco González Publicado en Amor, Poesía

Recuerdos de Navidad II

De mi libro “Paisajes interiores”

Navidad con ausencias
de los padres que ya no están,
de los hermanos distantes
que quizá no volverán.

Navidad en mi tierra,
de tímidos “majuelos”,
la de los altos llanos y yermos
y roquedas,
de campos sin arados,
regatos ni arboledas …

Navidad en el campo,
en pueblos de agrios campos,
que con el paso del tiempo
deshabitados se van quedando.

Navidad al fin,
con Nacimiento en la iglesia,
y petición del aguinaldo
por las casas calentitas,
saludando a los paisanos.

Navidad, sin dudarlo,
mágica alegría de los niños,
que los mayores disfrutamos
si conseguimos
en infantes transformarnos.

Recuerdos de Navidad I

De mi libro “Paisajes interiores”

 

Navidad en mi tierra,
congelados paisajes, escarcha, frío,
“chupiteles” en tejados,
charcos helados,
sabañones en pies y manos.

Recuerdo
las estufas de piñones
y la gente alrededor
parloteando, mayormente,
de asuntos del labrador.

La familia reunida en casa,
sin ausencias,
ambiente navideño,
con la “gloria” quema y quema,
calentitos desde el suelo.

Recuerdo
las calles sin bombillas navideñas,
la amistad brillando,
y el intenso calor de la ilusión
que en los niños vivía.

Navidad en mi tierra
arcillosos paisajes interiores,
extensos campos de labranza,
arbustos escarchados,
claros recuerdos desbordados.

Felicidad

Plaza del Ayuntamiento de Ponferrada y su barquillero (Navidad 2018)

 

Con la ilusión cada día,
con la vivencia presente,
con la esperanza por vida
y la siempre gratitud
por este tiempo prestado,
hallamos la felicidad
en un mundo,
muchas veces,
infeliz.

Algunos no se percatan,
y es que falta perspectiva,
un punto de situación,
recuperar la razón
y aclarar nuestra existencia.
Mirar la naturaleza,
observar alrededor,
aprender de la experiencia
del paso de tantas gentes
antes del paso del yo.

Mucho,
quizá todo ya esté escrito.
Solo debemos leer,
leer con tranquilidad.
Y siempre,
procurar aprovechar
lo que la vida nos presta,
lo que nuestros padres dejan
de enseñanzas al vivir,
pues el camino termina
y el andar pronto se acaba,
y al final de nuestro estar
siempre nos arrepentimos de
no haber valorar sabido
del paseo lo importante.

 

Feliz Navidad

21 de diciembre de 2018

de Alberto Blanco González Publicado en Reflexiones