No te olvido

 

La pena por no verte me acompaña.
La desolación de tu partida perduró.
A veces en mis sueños te apareces.
Tu ausencia a mi vida entristeció.

Sin embargo,
los momentos que alegres pasamos
fueron tantos … 
que cubren para siempre mi dolor.
Te recuerdo.

 

Día Internacional del Desaparecido

30 de agosto de 2017

Anuncios

Mi musa de verdes ojos

 

Mi musa de verdes ojos,

mi pequeña fantasía,

la que de niño soñaba

y a veces aparecía.

Mi olor a fresco rocío

al amanecer del día,

en el secano verano

de la tierra de mi vida.

Musa que me acompañó

en todo mi recorrido,

y que cuando al fin paré

porque  encontré el bello sitio,

ella no se alejó,

quiso estar,

permanecer  a mi lado,

renunciar a ser quien era,

convertirse en la mujer.

Mujer soñada por mí

en mis noches sin descanso,

pensando que de mayor

algún día encontraría

aquel auténtico amor;

de la vida la alegría.

Así que cuando la vi,

enseguida me di cuenta,

enseguida comprendí,

que aquella chica tan guapa

era mi musa de siempre,

era mi amor verdadero, 

era aquella fantasía,

la que de niño soñaba

y a veces aparecía.

Eres tú, sin duda,

mi musa de verdes ojos.

 

 

9 de agosto de 2017

de Alberto Blanco González Publicado en Poesía Etiquetado

Naturaleza eterna

 

 

Entre nube y nube el sol.

Entre tejado y tejado el monte enseña el sendero.

Bella naturaleza que casi siempre sorprende.

Sólo hace falta mirarla,

mirarla muy atentamente,

para apreciar sus momentos,

sus instantes de esplendor.

Así verás que son todos.

Hasta los más tristes versos,

a veces son los más bellos,

por no decir que así siempre.

Y es que la naturaleza enseña,

si estás dispuesto a aprender.

Nos enseña la belleza, la crudeza y la verdad.

A saber que todo nace,

y que después, todo muere,

y que entre medias tenemos

una vida por vivir,

algo de que disfrutar

y sobre todo sentir.

Sabia y bella creación

de la que todos tomamos

el néctar que nos ofrece.

Un regalo para dioses,

escogidos de la nada,

nacidos por el azar,

y que no obstante se olvidan,

si es que alguna vez aprenden,

que simplemente es casual,

que su vida y su existencia

sólo se debió a la nada

y a la nada volverán.

 

 

3 de agosto de 2017