Día internacional de la poesía

En un rincón

Muy temprano
el desamor me alcanzó.
No quería abandonarme. 

Creí no volver amar.
Pensé que viviría
vagando,
como un fantasma,
con cadenas al andar. 

Una tarde,
muy aburrido,
te encontré
en aquel rincón. 

A ojearte empecé,
sin un especial esmero.
Prendado pronto quedé
con tu elocución:
¡cómo contabas
las penas del desamor! 

Ahora que te he descubierto
necesito tu cobijo.
Tu sosiego tranquiliza
mi espíritu,
a veces,
atormentado. 

Tu belleza despierta
los placeres de mi alma,
y de mi carne. 

Cuando estoy
sólo contigo
lo demás da igual:
Es un éxtasis,
es la POESÍA.

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de Alberto Blanco González Publicado en Poesía

Versos para ti

 

Sueño con tu cara, sueño con tu risa.
Pienso en tu mirada y en tu simpatía.
Me acuerdo de cómo a ti te gustaba
conmigo charlar.

Me acuerdo del día, cuando tú y yo juntos
con otros amigos, viendo atardecer.
No pude aguantarme y te robé un beso.
¡Aquel primer beso!

Aquel primer beso que sin esperarlo,
con mucha ternura, tú me devolviste,
en el mismo otero, viendo ya la luna,
un día después.

Recuerdo tu cara, recuerdo tu ropa.
Pronunciar tu nombre aún me ruboriza,
mi alma  estremece aún al recordarte,
y pensar en ti.

Recuerdo tu esencia, tu sonrisa alegre,
tu cara risueña cuando me mirabas,
tu cuerpo acorde con tu simpatía,
todo natural.

Me gustabas tanto que nunca he sentido,
aquel cosquilleo que me producías.
Con sólo acercarme y notar tu mirada
me sentía feliz.

Por eso es ahora que sigo escribiendo
por si alguna vez, con un poco de suerte,
me lees estos versos, y entiendes que siempre
escribo por ti.

11 de marzo de 2017

de Alberto Blanco González Publicado en Poesía Etiquetado

Poeta

“Vete a mirar los mineros,
los hombres en el trigal,
y cántale a los que luchan
por un pedazo de pan.

Vive junto con el pueblo,
no lo mires desde afuera,
que lo primero es ser hombre,
y lo segundo, poeta”

Atahualpa Yupanqui

 

Poeta que sólo escribes
para embellecer tu verso,
para mostrar tu sapiencia,
para lucirte en tu verbo.

Intenta aproximarte
a los hombres desahuciados,
a las personas que sufren
y a los niños olvidados.

Ocúpate un poco al menos,
de sentirte más cercano,
de llegar más a los pobres,
a los humildes paganos.

Con tu verso corto y claro
procura hacer que te entiendan,
y olvídate por un rato
de las figuras grotescas,
de las formas rebuscadas,
de los adornos y vueltas.

Que tu verso, alguna vez,
sirva para denunciar,
para expresar en su nombre
toda gran iniquidad.

 

 

7 de marzo de 2017