El espejo

Espejo

Despierta un nuevo día. Me miro en el espejo. Me paso mis manos por la cara. Nunca hasta hoy noté tanto mi madurez.  Parece como que me hubiese despertado con mi recuerdo de veinte años atrás. Es curioso, te despiertas y de repente han pasado muchos años. Miras a tu alrededor. Reconoces tu casa, pero no es la que esperabas ver al despertar. Después de un rato piensas y aparecen  tus recuerdos, tus andanzas. Tus padres, tus hermanos.  Ahora estás en otro sitio. Sí en tu casa, pero … tu cuarto, tus cosas.  Tu esposa, tus hijos.  ¡Qué raro te parece todo! Estás cansado. Te has hecho mayor.

Han pasado los años. Recuerdas la emoción de muchos momentos con la que hoy es tu mujer.  Ves a tus hijos y entonces comprendes lo mucho que has vivido. Recuerdas la alegria del día de su nacimiento. Recuerdas sus primeros pasos. Recuerdas sus primeros  días de colegio y cómo protestaban por tener que ir. Recuerdas más de sus primeros años de su vida que de los tuyos.

Sí, te has hecho mayor, pero has tenido la suerte de vivir momentos con los que posiblemente soñabas hace veinte años.

Ahora te miras en el espejo y notas en tu cara el paso del tiempo, pero sabes que es un tiempo   aprovechado. A pesar de algunos momentos tristes, debes agradecer haber cumplido muchos de tus sueños. Y seguir teniendo ilusiones, anhelos, esperanzas. Te das cuenta que, aunque haya cosas que cada vez te cansen más, hay muchas otras que te hacen seguir teniendo enormes ganas de vivir.

29 de mayo de 2016

de Alberto Blanco González Publicado en Reflexiones

Librerías

Librería Simón y Quiñones en Ponferrada con mi libro de poesía “Paisajes interiores”. Además de en Ediciones Hontanar, Librería Solana.

También en la librería Bécquer de Medina de Rioseco (Valladolid).

 

Librería Simón Ponferrada

Librería Simón de Ponferrada

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Librería Quiñones de Ponferrada

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Librería Bécquer en Medina de Rioseco

 

 

Susurro

Mirando de noche a la luna,
me pareció que me hablaba.
Me decía: – no me mires,
que aún no estoy arreglada.

Yo la veía preciosa
y creía que soñaba.
Pero, aquello no era un sueño.
La luna me susurraba:

-¿Por qué ya no me miras,
como antaño me mirabas?
-Es que ya no puedo verte,
como cuando antes miraba.

Ahora hay muchas más luces
que deslumbran mi mirada.
Y pienso: es una pena,
de niño me impresionabas.

Siempre que tú aparecías,
yo siempre hacia ti miraba,
totalmente enamorado
de tu preciosa mirada.

Veía tus ojos grandes
en tu impresionante cara.
Tu nariz, tu boca chica,
y creía que me hablabas.

 

7 de febrero de 2016

Susurro es el origen de “Inocencia perdida”, poema incluido en mi poemario “Paisajes interiores”.

 

de Alberto Blanco González Publicado en Poesía

Firma de libros. Gracias

Los días 23 y 30 de abril han sido para mí unos días que siempre guardaré entre mis recuerdos como unos de los días más emocionantes de mi vida. Días en que gracias a la edición del poemario “Paisajes interiores”  tuve la ocasión de presentar el libro y firmar ejemplares en Ponferrada, mi ciudad de adopción,  y en Moral de la Reina, mi pueblo, en donde nací y viví mis primeros años. Debo desde aquí agradecer a todas las personas que consiguieron hacerme sentir algo muy especial en esos días. Gracias a mis queridos paisanos tanto bercianos como moralejos.